Probablemente apenas leíste sobre el filtro de tu aire acondicionado, te preguntaste sobre la utilidad de éste en tu electrodoméstico y el por qué es tan importante su limpieza. Acá te contamos todo al respecto.   

 Los aires acondicionados Samsung cuentan con el Easy Filter Plus que captura partículas de polvo, contaminantes peligrosos, alérgenos, bacterias, virus, y mantiene limpio el intercambiador de calor, por lo que debes limpiar el filtro para que el aire que respiras en casa sea limpio y saludable.  

 Lo primero que debes tener en cuenta es que el filtro de tu aire acondicionado (tipo minisplit) está normalmente ubicado en la parte de arriba del electrodoméstico o abajo del panel frontal del mismo y lo identificas porque es una malla densa soportada por varios marcos. 

 Se aconseja limpiar el filtro mínimo una vez al mes. Sin embargo, esto varía del lugar en el que está instalado y las condiciones de uso del mismo. En ciudades con mucha polución o en las que constantemente hay mucho viento, lo mejor es que el filtro de tu aire acondicionado sea limpiado con mayor frecuencia.   

 Proceso de limpieza 

Debes retirar el filtro de manera cuidadosa utilizando el Manual de Uso e Instrucciones que viene con tu aire acondicionado. Haciendo uso de guantes, deberás limpiarlo con un cepillo suave o con la aspiradora y si es mucho el polvo acumulado, puedes usar un poco de agua para retirar el exceso de mugre. Es recomendable que no utilices cepillos de cerdas duras o algún producto químico para su limpieza, pues puedes dañar el filtro.  

 Si has utilizado agua para limpiar el filtro o vives en zonas húmedas o con poca ventilación, te sugerimos que busques en tu hogar un lugar seco en el cual el filtro pueda tener un buen secado para evitar malos olores cuando sea puesto de vuelta en el electrodoméstico.  

 Por último, te recordamos que los aires acondicionados de Samsung cuentan con la tecnología de limpieza automática, con la que el electrodoméstico acciona automáticamente un ventilador para eliminar el polvo y la humedad del intercambiador de calor. Así se mantiene limpio y seco, para evitar el crecimiento de bacterias y moho dentro del aire.