TransmilenioLa Sociedad Colombiana de Ingenieros como centro consultivo del Gobierno Nacional actúa como veedora permanente de los proyectos de infraestructura más importantes del país. Dentro de este acompañamiento, la comunidad de la ingeniería ha identificado una serie de aspectos de alta relevancia para el desarrollo de la troncal de Transmilenio por la Carrera Séptima.

Considerando que la Carrera Séptima es una importante arteria vial y el corazón financiero de la capital, esta obra generará traumatismos de movilidad para todos los bogotanos, pero también será un importante desarrollo de progreso para la ciudad.

Teniendo en cuenta lo anterior la Sociedad Colombiana de Ingenieros ha realizado una serie  observaciones de carácter técnico, con el propósito de fortalecer este importante proceso de contratación, propendiendo por el bienestar de la ciudadanía y coadyuvando con la gestión distrital.
-Desde el mes de marzo del año 2008, la Administración Distrital, contaba con los Estudios y Diseños de la Troncal Carrera 7 entre calle 34 y calle 170 y del tramo de la calle 72 entre Carrera 7 y Caracas.

Estos estudios determinaron la viabilidad técnica, financiera y operativa del sistema Transmilenio por esta vía de la ciudad, quedando pendiente únicamente  la contratación de las obras, para llevar a cabo su ejecución.

Transmilenio
Foto Transmilenio

– Desde el punto de vista operativo, la Troncal por la Carrera 7 había sido definida como parte de la Fase III de Transmilenio, como resultado de los modelos de demanda y proyecciones de tráfico de pasajeros, que la empresa Transmilenio S.A., había establecido para esa fecha.

– Sin embargo, en ese momento se decidió suspender el proceso de contratación de las obras. Hoy después de 2 años se ha tomado la decisión de licitar las obras bajo un concepto denominado Transmilenio Ligero.

–  El diseño conceptual ligero que la actual administración ha determinado, para la Troncal de la Séptima, no tiene en cuenta los aspectos esenciales de urbanismo, movilidad, espacio público, accesibilidad, arborización y medio ambiente, que se habían estandarizado en las troncales de la Fase I y II, y que han hecho de Transmilenio un hito, reconocido a nivel mundial.

– Según el concepto definido para el corredor del Transmilenio Ligero, los buses articulados  operarían en los carriles externos derechos, compartiendo la vía con los vehículos particulares, motocicletas y vehículos de servicio público como buses y taxis, generando mayor congestión, problemas de accesibilidad de los vehículos particulares a los predios y calles transversales a la Carrera 7 y la posibilidad de graves accidentes.

–  Adicionalmente, se ha determinado reducir las dimensiones de las estaciones que pasaran de 5 metros a 3.5 metros, desmejorando las condiciones de accesibilidad, con la consecuente disminución de la calidad del servicio, perjudicando la integridad, y calidad de vida de los usuarios.

–  De otra parte, para contratar esta Troncal, se abrió la Licitación Pública No IDU-LP-SGI-003-2010, dentro de la cual se ha incluido una partida de $633.295.881, para los estudios y diseños desde la calle 34 hasta la calle 72. Con lo anterior, no solo se está perdiendo la inversión anteriormente hecha para los diseños de la Troncal desde la calle 34 hasta la 170, de casi $9.000 millones, estructurados bajo los más altos estándares técnicos, sino que además se expone a las partes a suscribir un contrato con un alto riesgo de mayores costos, debido a la incertidumbre que existe sobre variables criticas del diseño y que tienen una incidencia grande en el presupuesto final de las obras, como son las intervenciones a las redes de servicios públicos.

– La intersección de la calle 72 con la Carrera 7 colapsará debido a que la intersección a nivel no soportará los cruces a la izquierda de los buses de Transmilenio para girar por la calle 72.

– El Distrito ha argumentado la necesidad de implantar esta Troncal Ligera, bajo la premisa de que la solución definitiva se dará cuando entre en servicio la Primera Línea del Metro. Sin embargo, si el proyecto del Metro logra concretar su financiamiento, su puesta en operación tardaría entre 7 y 8 años, periodo durante el cual el corredor de la Séptima con el Transmilenio Ligero colapsaría, ya que este no sería capaz de atender la demanda de pasajeros y el problema se agravaría aún más.

–  El Distrito ha reconocido la necesidad operacional de articular la futura Troncal de la Carrera 10 con la Troncal de la Carrera 7 de manera inmediata, una vez concluyan las obras de la Décima. Los corredores de la Carrera 10 y la Carrera 7 necesitan operar como uno solo, garantizando la movilidad y accesibilidad de los usuarios.

–  No contar con la Troncal de la Carrera 7 operando y conectada con la Troncal de la 10, significaría un caos mayor para el sistema.

– Es clara la necesidad de habilitar la Troncal de la Carrera 7, para el Sistema Transmilenio, pero lo que no es justificable es contratar una empresa constructora para que realice un diseño que se ajuste a unos parámetros inconvenientes, como se ha explicado y exponer al Distrito a un contrato perverso donde no se ha hecho una debida valoración de los costos, ni de los riesgos.

Estas observaciones se enviaron al Alcalde Mayor de Bogotá Samuel Moreno Rojas y al Gerente de Trasmilenio S.A. Fernando Páez Mendienta, planteando la preocupación por la estructura del proyecto el cual no corresponde a estándares de urbanismo, movilidad, espacio público, accesibilidad, arborización y medio ambiente, además se evidencian serios riesgos asociados a la falta de diseños suficientes, conocimiento de los costos, precisión en la determinación de movimientos y renovación de redes de servicios públicos y profundidad de los planes de manejo de tráfico.