Bogotá.Más de un millón de personas1  en el mundo están en riesgo de morir mientras son atendidas en un hospital y no precisamente por su enfermedad de base, sino por  una infección hospitalaria.

 

 

Las infecciones hospitalarias son más frecuentes de lo que se cree y los pacientes hospitalizados alrededor del mundo son susceptibles a padecerlas. Se estima que 1 de cada 4 pacientes desarrolla una infección en los países en vías de desarrollo1. Pero a pesar de que estas infecciones son muy prevenibles, la concientización e ignorancia con respecto al tema es la constante.  

Las infecciones hospitalarias e infecciones del torrente sanguíneo son altamente peligrosas y muchas de ellas pueden involucrar bacterias que ya han generado resistencia  a varios de los antibióticos disponibles.
El paciente hospitalizado, comúnmente, están conectados a un sistema de administración de medicamentos intravenoso (IV) lo cual crea una conexión directa con el torrente sanguíneo del paciente y, por ende, una puerta de entrada  para que las bacterias ingresen y cause una infección.

Las CLABSIs (CLABSI, por sus siglas en inglés –Central line-associated bloodstream infections-)  son una forma particularmente seria de infección hospitalaria y su impacto en el cuidado de la salud es considerable. Aunque representan sólo el 14 % de todas las infecciones hospitalarias, estas infecciones causan cerca de un tercio de  todas las muertes asociadas a infecciones  hospitalarias (Klevens RM., et al. 2007)
 
La información recolectada en Colombia por el ministerio de la protección social no refleja la realidad nacional, evidenciando un claro sub-registro. Sin embargo los datos muestran que la prevalencia de Infecciones Asociadas a Cuidado de la Salud (IACS) en el país se mantienen a través de los años, incluso han aumentado en instituciones de nivel intermedio de atención en salud. Por ejemplo llas tasas suelen ser similares o más elevadas que las encontradas en Norteamérica como el caso de las Infecciones Asociadas de Dispositivos (IADS), con una tasa global de 12,2% en una serie (Rosenthal VD., et al. 2006). La mortalidad atribuible a IACS es del 4,3% al 18,5%, siendo un evento importante en Unidades de Cuidado Intensivo (UCIs).

Estas infecciones intrahospitalarias le cuestan al sistema de salud millones de dólares cada año, lo cual representa una enorme carga económica para el sistema de salud global, sin contar con las altas tasas de mortalidad asociadas.  En los EEUU, el costo hospitalario total para el tratamiento de infecciones hospitalarias en el 2007 estuvo entre los $28.4 y los $45 billones (Scott RD, 2009). Por otra parte, en Colombia no se han determinado los costos indirectos  de la IACS, pero el solo hecho de estar relacionadas con organismo patógenos implica el uso de antimicrobianos costosos (600.000 a 1.000.000 millón  de pesos/día) en esquemas que oscilan entre 7-21 días, lo que debe sumarse a los días de estancia

Existe evidencia sustancial acerca de los mejores resultados clínicos y reducción de costos que las  técnicas y tecnologías de prevención generan. Intervenciones simples como protocolos adecuados de higiene de manos, inversiones más complejas como sistemas de infusión cerrados,-los cuales reducen infecciones limitando la entrada de aire externo y por ende, la contaminación- han demostrado tener un impacto significativo (Rosenthal et al, 2004).

La concientización sobre estos problemas  –y sobre su severidad– sigue siendo sorprendentemente bajo alrededor del mundo y aún mucho más bajo en países como Colombia, en parte por el desconocimiento general sobre este tipo de infecciones. Hay protocolos efectivos de control de infecciones disponibles y han sido documentados por muchas organizaciones incluyendo la Organización Mundial de la Salud, el Instituto para el Mejoramiento de la Salud, la Agencia Estadounidense para la Investigación y Calidad de la Salud y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los EEUU.

Estadísticas Escalofriantes

• Los estudios demuestran que en los EEUU, uno de cada 20 pacientes desarrollará una infección hospitalaria (Wenzel; Edmond, 2001). La cifra incrementa a uno de cada 10 en la Unión Europea 2 y a una cifra tan alta como uno de cada cuatro para países en desarrollo1.

• Cada año, más de 50,000 muertes relacionadas a la infección hospitalaria ocurren en Inglaterra1 y en la Unión Europea, mientras que 32 muertes relacionadas a la infección hospitalaria ocurren por cada 100,000 habitantes cada año en México 1. En los EEUU, las infecciones hospitalarias son la cuarta causa líder de muerte, donde 2 millones de pacientes contraen infecciones hospitalarias resultando en 100,000 muertes anuales (McCaughey, 2008).

• Las infecciones hospitalarias le cuestan millones de dólares al sistema de salud al año.
Por ejemplo, nada más en los EEUU, el costo hospitalario para el tratamiento de infecciones hospitalarias en el 2007 estuvo en el rango de $28.4 a $45 mil millones (Scott RD, 2009). 

Para reducir las infecciones

• Mejor vigilancia, prácticas de acreditación más estrictas y reporte de mayor número de casos.

• Incrementar las medidas de prevención que pueden reducir las infecciones hospitalarias sustancialmente y por consiguiente el desarrollo más lento de microorganismos resistentes a los medicamentos:

o Además del uso de las técnicas de alcohol y de higiene de manos, tecnologías como catéteres impregnados de soluciones anti microbianas y sistemas IV cerrados pueden ayudar a reducir las infecciones. 

o Numerosos estudios han demostrado que los sistemas  IV cerrados  –bolsas flexibles  sin perforaciones o entradas de aire – pueden reducir la incidencia de infecciones sanguíneas por más de un 50% (Rosenthal et al, 2004; Franzetti et al, 2009)

Otro tema muy importante que impacta la atención a la salud de los pacientes hospitalizados e incrementa costos globales de internación es de los errores de medicación.   Error de medicación (EM)   es cualquier incidente prevenible que pueda causar daño al paciente o de lugar a una utilización inapropiada de los medicamentos, mientras la medicación está bajo control del personal sanitario, paciente ó consumidor 3.

La preocupación por los EM es uno de los objetivos fundamentales de “The Joint Comission on Acreditation of Healthcare Organizations” (JCAHO) y  la prevención de errores precisa de la participación y el esfuerzo de todos los profesionales  implicados en la cadena terapéutica del medicamento. Errores relacionados con administración de las medicaciones son muy frecuentes y desafortunadamente son poco detectables antes que ocurren.

Por tal motivo,  las infecciones del torrente sanguíneo y los errores de medicación son dos ejemplos que serán discutidos de cómo intervenciones como adopción de mejores tecnologías y mejoría de prácticas y procesos en hospitales pueden de forma integrada lograr un resultado óptimo para el paciente y sistemas de atención a salud.