El 75% de los arrecifes de coral del mundo están bajo amenaza, revela un análisis exhaustivo sobre este tema, en el que participaron más de 25 organizaciones ambientales y cientos de científicos a nivel mundial.

 

 “Revisión de los Arrecifes en Riesgo” es la evaluación más detallada que se haya realizado en el mundo sobre este tema.Este estudio fue presentado por primera vez en 1998, convirtiéndose en un recurso importante para ayudar a los actores vinculados a las políticas públicas a comprender y atender las amenazas contra los arrecifes. 

Por primera vez, ahora, el análisis abarca las amenazas producto del cambio climático, incluyendo el incremento tanto en la temperatura de los mares, como en la acidificación de los océanos.
 Este reporte es una muestra de que las presiones locales como la sobreexplotación de la pesca, el desarrollo costero y la contaminación representan el riesgo más inmediato y directo, amenazando más del 60 por ciento de los arrecifes de coral en la actualidad.

“Revisión de los Arrecifes en Riesgo” fue dado a conocer por el Instituto de los Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), junto con The Nature Conservancy (TNC), el Centro WorldFish, la Red Internacional de Acción a favor de los Arrecifes de Coral, la Red Global de Monitoreo de los Arrecifes de Coral y el Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial del Programa Ambiental de las Naciones Unidas, así como una red de más de 25 organizaciones.

“El reporte tiene que ver con la gente, al igual que con la naturaleza”, dijo el Dr. Mark Spalding, principal científico marino de TNC y coordinador del reporte. 

“Los arrecifes de coral mantienen nuestras fuentes de comida estables, son como un imán para el turismo y producen compuestos que usamos en nuestros medicamentos para salvar vidas de padecimientos como el cáncer, enfermedades cardiacas y el VIH.  Si aseguramos el bienestar de los corales, también resguardamos el futuro de los humanos”, agregó.

Los impactos de las presiones locales —especialmente la sobreexplotación pesquera y la pesca destructiva—ya pueden observarse en la mayoría de los arrecifes, además de que las áreas coralinas bajo estas amenazas se incrementaron en 30 por ciento desde 1998.

Las presiones globales también aumentaron, ocasionando el blanqueamiento del coral por el incremento cada vez mayor en las temperaturas marinas y de la acidificación oceánica a consecuencia de mayores concentraciones de dióxido de carbono.  De acuerdo con este nuevo análisis, de no tomar medidas, el porcentaje de arrecifes amenazados subirá a más de 90 por ciento para 2030 y de casi el 100 para 2050.

“El futuro de los arrecifes de coral es cada vez más desolador, pero nuestro reporte también aporta datos esperanzadores”, declaró Spalding y añadió que:  “en numerosos lugares del planeta, las comunidades se han levantado para enfrentar el reto y han logrado revertir los impactos sobre sus arrecifes.  Debemos tomar estos ejemplos y transformarlas en estándares globales”.

El documento, que incorpora múltiples recomendaciones para una mejor protección y manejo de los arrecifes—desde acciones individuales hasta la colaboración internacional—demuestra que más de una cuarta parte de los arrecifes ya forma parte de una amplia gama de parques y reservas.  Sin embargo, sólo el 6 por ciento de ellos forma parte de áreas naturales protegidas que se manejan de forma efectiva.

“Nuestro reto es enorme.  Si queremos cambiar el destino de un hábitat en su totalidad, no hay solución mágica”, dijo Stephanie Wear, directora para la conservación de arrecifes de coral de TNC.  “La comunidad que trabaja a favor de la conservación de los arrecifes ha tomado grandes pasos, pero claramente queda mucho trabajo por hacer y contamos con muy poco tiempo.  Necesitamos reducir hoy los impactos de la gente sobre los arrecifes.  Para lograrlo, requerimos de acciones rápidas y de la participación de nuevos actores”, finalizó.

Wear y otros expertos de TNC trabajan en 24 países para mantener el crecimiento de los corales más sanos y para identificar dónde y cómo se puede regresar la vida a aquellos que han quedado degradados.

Por primera vez, el reporte identifica los 27 países en el mundo con mayor vulnerabilidad por la degradación y pérdida de arrecifes coralinos, entre las que destacan como las nueve primeras:  Haití, Granada, Filipinas, las Comores, Vanatu, Tanzania, Kiribiati, Fiyi e Indonesia.

“Existen razones para tener esperanzas”, dijo Lauretta Burke, asociada de alto nivel de la WRI, y principal autora de este reporte, y resaltó que “los arrecifes son resistentes y que reduciendo las presiones locales sobre ellos, ayudaremos a ganar tiempo para encontrar soluciones a las amenazas globales, ayudando a preservarlos para las generaciones futuras.