En Colombia, el tema de la bancarización se ha convertido más que en un reto, en una necesidad apremiante.

La economía colombiana tiene como prioridad constante la formalización y, a la vez, la banca requiere ampliar su cobertura y prestar sus servicios a un gran porcentaje de la población, sobre todo en las zonas más apartadas del país, de ahí que la tecnología e innovación de los medios de pago electrónicos juegan un papel fundamental para lograrlo.

Consciente de esto, MasterCard Worldwide viene trabajando en la revolución que hace que las viejas formas de adquirir bienes se estén transformando en otras más rápidas y sencillas. El motor principal de estos cambios es la tecnología y la innovación, que contribuyen a acelerar el crecimiento de las transacciones electrónicas y por ende de las compras y el comercio.

Precisamente, el tema que MasterCard presenta en el II Congreso de Acceso a Servicios Financieros, Sistemas y Herramientas de Pago de Asobancaria, que tiene lugar en el Hotel Hilton de Cartagena este 7 y 8 de abril, es el tema de la innovación como una herramienta importante para la bancarización.

“Es imposible visualizar el presente y el futuro de los medios de pago sin que vengan a la mente imágenes de tarjetas de plástico, teléfonos móviles o hasta una computadora, con las cuales los consumidores puedan adquirir bienes y servicios con mayor conveniencia, seguridad y rapidez”, dijo Jürgen Wassmann, vicepresidente sénior de productos emergentes para la región de América Latina y el Caribe de MasterCard Worldwide.

 “Esta tendencia impulsa la preferencia por el uso de medios de pagos electrónicos y otras formas más innovadoras de realizar compras, lo cual se manifiesta con más arraigo y muestra un importante crecimiento sobre todo en los países con economías emergentes como es el caso de la región Latinoamericana.”

La transformación

Las últimas cuatro décadas han sido testigo de una transformación notable en el modo en que las personas y los negocios de todo el mundo pagan sus bienes y servicios. El auge de la industria de los pagos electrónicos ha contribuido a que el desarrollo económico trascienda las fronteras, lo que ha ofrecido múltiples beneficios a escala global. Una creciente mayoría de consumidores alrededor del mundo estima que algún día la sociedad dejará de utilizar efectivo.

A pesar de esta tendencia siempre presente hacia una “sociedad sin efectivo”, la industria de los medios de pago es aún, en gran medida, una industria en crecimiento, tanto en mercados emergentes como aquellos más desarrollados. Con lo cual aún hay países y sociedades emergentes donde existe una enorme oportunidad de que los métodos de pago electrónicos continúen penetrando y agregando mayor valor a quienes tienen acceso limitado o ningún acceso a la industria financiera.

Por ejemplo, se estima que, en la actualidad y comparable con la realidad en Colombia, sólo alrededor del 30% de la población de Latinoamérica y el Caribe tiene una cuenta bancaria. Asimismo, la región muestra etapas tempranas de madurez, además de una rápida aceptación de los pagos electrónicos basados en tarjetas e ingreso al mundo bancario. Al mismo tiempo, hoy en día más del 61% de todas las transacciones de pago aún se realizan en efectivo.

Dicho esto, existe un vasto potencial para impulsar la oportunidad que existe actualmente en la región y en Colombia, en cuanto a penetrar la base de la pirámide y ofrecer herramientas de pago que respondan a sus necesidades. Para que esto suceda, el sistema financiero debe ser flexible para adaptarse y crear productos que se ajusten a los requerimientos de la población aún no bancarizada.

En la actualidad, en Latinoamérica viven 570 millones de personas y, de ese total, 350 millones son consumidores de la base de la pirámide, lo que representa casi el 60% de toda la población. Se estima que cerca del mismo número (alrededor del 60%) no tienen relación bancaria. (TNS 2010, Banco Mundial)

A esa tendencia, y como factor contribuyente a la siempre presente evolución, se le debe agregar el elemento de que existe una población joven creciente. Hoy día, la región de Latinoamérica y el Caribe tiene una población menor de 35 años más significativa que la de Europa y Estados Unidos combinadas. Y no solamente la población se está haciendo más joven, sino que además está viviendo más años y su nivel de confianza se está incrementando (Nielsen 2010). Esta característica hace que el grueso de la población sea más abierto a nuevas formas de pago, tales como las tarjetas de crédito, débito o tarjetas prepagadas.

“En el clima económico cambiante de hoy en día, las instituciones financieras emisoras se enfrentan a la necesidad de ofrecer productos convincentes a un mercado diverso, al tiempo que lidian con una mayor competencia y mayores costos de adquisición y atención de sus clientes”, agrego Marcela Carrasco, presidenta de MasterCard para Colombia y Ecuador.

La innovación se basará en responder a las demandas de los consumidores con el desarrollo de las innovaciones tecnológicas correctas que puede ayudar a crear una posición sostenible en el mercado. El verdadero valor de un negocio radica en la innovación, la inteligencia y la flexibilidad involucradas en las transacciones.

Soluciones innovadoras

Pagos sin contacto: MasterCard ha sido líder en los pagos sin contacto desde el lanzamiento de PayPass MasterCard™ en el 2002. La opción de pago «sin contacto» les ofrece a los consumidores una alternativa rápida y conveniente para pagar sus compras diarias de pequeños montos y, además, beneficia a los comercios a través de un manejo de efectivo menor y de tiempos de transacción más rápidos. En Colombia, existen varias oportunidades de integrar el uso de pagos abiertos sin contacto para facilitar el acceso a medios de transporte masivo, reduciendo costos, introduciendo conveniencia y seguridad, como sería el caso en Transmilenio de Bogotá, El Mio de Cali y el metro de Medellín.

Chip: Las tarjetas con Chip emplean un enfoque sofisticado con respecto a los pagos. Las tarjetas con chip y con PIN se basan en los estándares EMV, la norma de la industria que garantiza la interoperatividad global para las transacciones con tarjetas con chip. El Chip almacena las reglas de autorización del banco emisor en forma electrónica.

El resultado de estos factores consiste en una mayor seguridad, transacciones de pago más sencillas y un mejor servicio de atención al cliente. Además de introducir la seguridad, el Chip ofrece múltiples aplicaciones de microcircuito, como lo son los programas de lealtad, beneficio social, vouchers, subsidios, entre otros.

Soluciones de telefonía móvil: MasterCard está liderando el habilitar al segmento no bancarizado soluciones de servicios financieros móviles, como lo son los servicios de pagos de persona a persona, de persona a comercio, sobre la plataforma MPG. Recientemente, se lanzó en el mercado mexicano un programa de remesas, denominado Money Send.

Además de estos sistemas de pago, MasterCard ha desarrollado un conjunto de soluciones de tarjetas de débito prepago para pagos del gobierno relacionados con la administración interna y el desembolso de fondos públicos, como el seguro social, los beneficios para veteranos, las manutenciones de menores, los seguros de desempleo y las ayudas en casos de desastre.

El desarrollo de soluciones de pago personalizadas beneficia a todas las partes que integran la cadena de valor de los pagos y constituirá la clave para el futuro éxito de la industria de los medios de pago. Para las instituciones financieras, la capacidad para desarrollar soluciones de pago personalizadas e innovadoras para diferentes segmentos del mercado crea más oportunidades comerciales y refuerza sus relaciones con los clientes