La ingeniería colombiana alertó al país sobre las graves consecuencias que tiene para el país la eliminación de los anticipos de las obras públicas.

 

Sobre el anuncio del Ministro de Transporte, en el sentido de limitar los anticipos de las obras públicas a un 10%, los presidentes de la Sociedad Colombiana de Ingenieros y de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Daniel Flórez y Juan Martín Caicedo, respectivamente, se pronunciaron ante el Gobierno Nacional.

En este sentido emitieron la siguiente declaración:
 
 
1.Se estigmatiza injustamente a los contratistas que hacen buen uso del anticipo, que son sin duda la mayoría.
 
 
2.El sobredimensionamiento mediático de los casos puntuales, en efecto, deriva en la injusta creencia de que el mal uso de los anticipos constituye la regla general.
 
 
 
3.Se trata de una propuesta anti-técnica, porque el monto del anticipo debe asociarse con el flujo de caja, los plazos, y las características específicas de los proyectos.
 
 
 
4.Constituye golpe de muerte para las pequeñas y medianas empresas de ingeniería, que usualmente financian el despegue de los proyectos con el anticipo.
 
 
5.Fomenta la concentración de la contratación en cabeza de grandes empresas, que sí cuentan con músculo financiero.
 
 
6.Encarece innecesariamente los proyectos en cuanto los contratos tendrán que asumir los costos financieros en que se incurran, a falta del anticipo.
 
 
7.La solución de los problemas del anticipo depende, más bien, de los controles que se establezcan para evitar su mal uso.
 
 
8.El propio Gobierno acaba de dejar intacta la figura del anticipo en el Estatuto Anticorrupción, pero establece el sistema de fiducia y el patrimonio autónomo, para evitar precisamente el mal uso de la figura.
 
 
9.Sorprende que esta discusión, que surgió de un debate sobre si los concesionarios viales deben o no recibir medios de pago antes de terminar la obra, haya derivado en un golpe de gracia al normal desarrollo de los contratos de obra pública, que son una cosa bien distinta.
 
 
10.Flaco favor hace el Ministerio a la ingeniería de bien -a la cual pertenece el Titular de la Cartera-, al fijar criterios para la contratación, al ritmo de la actuación indebida de algunos irresponsables.