La dificultad de crear compañías fiduciarias en regiones apartadas del país, podría acarrear la parálisis de las obras públicas, derivando graves perjuicios a la comunidad.

 

La denuncia fue hecha por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, en el marco del Foro “Nuevo Estatuto Anticorrupción”, al señalar que el Artículo 91 del nuevo Estatuto Anticorrupción está dirigido a privar a las regiones de contar con una buena interconexión impidiendo la movilidad y la agilidad del intercambio comercial.

El presidente de la Sociedad, Daniel Flórez Pérez, advirtió que la obligación de constituir una fiducia ó un patrimonio autónomo para el manejo de los recursos de anticipos es un sofisma, la razón se origina por cuanto el país no cuenta en todas sus regiones con fiducias y mucho menos las firmas de ingenieros disponen con patrimonios propios para la ejecución de proyectos de alto aliento. De acuerdo con la disposición el costo de la comisión fiduciaria será cubierto directamente por el contratista.

Según estadísticas oficiales en el país se cuenta con 26 compañías fiduciarias y actúan en las grandes capitales.

Si a esto se suma el recorte de los anticipos, las condiciones económicas de las firmas por general precarias, lo que se crea es un obstáculo para participar en las licitaciones de proyectos de envergadura, con lo cual se abre el camino a las multinacionales que si poseen un músculo financiero.

Otro argumento esgrimido por el gremio, es la complejidad de las normas y los mecanismos de prevención, como es el caso de las sanciones contempladas en el Estatuto para los funcionarios públicos, lo que significa que nadie va querer firmar contratos por el riesgo que correrá por una investigación disciplinaria.

Esta situación originada por el congreso de la República y el gobierno imposibilita a las compañías actuar y su trabajo se vendrá a menos.

En cuanto al nuevo orden de procedimiento para contratar, el gremio de la Ingeniería señala que el nuevo estatuto viola los procedimientos y en vez de aportar mecanismos conducentes a disminuir las prácticas delictivas, fortalece la corrupción.

Para la Sociedad Colombiana de Ingenieros, las fiducias no son tampoco prenda de garantía para acabar con la corruptela, por lo que se estima que en cinco años, se les va a señalar que estas entidades permitieron el enriquecimiento a terceros.

“Las fiducias, no es la solución. Es una forma  de hacer control y por consiguiente el gobierno está equivocado”. “Es necesario crear otros mecanismos, sin desproteger la actividad de la ingeniería nacional, la cual actúa hoy, en medios de grandes presiones por el ingreso de multinacionales que en muchos casos su actuación es de papel”.

Finalmente, el presidente Flórez Pérez, hizo un llamado a la Ingeniería colombiana, para estar unidos y tomar las medidas que sean necesarias para frenar la corrupción, aún más cuando la profesión esta por el suelo, pues se le considera que actúa de mala fé, cuando quienes han cometido graves faltas no hacen parte de los gremios, sino que han conformado firmas que aparecen de la noche a la mañana y desaparecen, algunas sin dejar rastro alguno, dejando a las ciudades hipotecadas, como lo que acaba de ocurrir en Bogotá.