La Sociedad Colombiana de Ingenieros denunció que en Colombia existen dos tipos de carruseles de contratación, con lo cual se afecta a las empresas nacionales contratantes.

 

Una que surge de la contratación pública y otro de la contratación privada,  la segunda se presenta especialmente cuando la venta de empresas públicas se hace a extranjeros y estos empresarios subvaloran el trabajo del ingeniero y de las demás disciplinas colombianas.

Durante el foro “el futuro de la ETB” el presidente del gremio de la ingeniería ingeniero Daniel Flórez Pérez, manifestó que el ingreso de la empresa extranjera no está dando los resultados esperados en razón de que las alianzas van en contra vía de los mandatos que establece el Estatuto de Contratación y en mucho casos en las que estas empresas aparecen en consorcios,  para ganar licitaciones, pero a la hora de la ejecución no hay un apoyo real, no existe transferencia de tecnología y su participación real es el suministro de papeles simplemente para ganar concursos. 

“Los extranjeros que adquieren estas empresas contratan con empresas extranjeras de papel y estos segundos a su vez subcontratan con nuestras profesionales de manera discriminatoria y con retribuciones económicas inequitativas y creen que no son susceptibles de ser controlados en forma coherente y dinámica por la Contraloría y los entes de control”

En concepto del ingeniero Flórez es necesario realizar un control y seguimiento a los procesos de contratación de las empresas de servicios públicos, de las empresas de capital mixto y de la empresa privada, ya que debe existir un equilibrio y se debe propender por el desarrollo de los pequeños empresarios, quienes finalmente ejecutan los trabajos, sin la posibilidad de generar riqueza y con un alto riesgo de quiebra.

La empresa de comunicaciones de  Bogotá debe invertir en la ciudad, en aras de la defensa del trabajo y creación de ingresos para la capital.     

 “No podemos permitir que se siga destruyendo la ingeniería colombiana y la industria nacional, en el sentido que las compras de productos y componentes que requieren las obras se estén haciendo en el exterior desconociendo la calidad de los insumos colombianos”  

Finalmente, hizo un llamado a los candidatos para que en la próxima administración se tenga en cuenta esta delicada situación que afecta a la ingeniería y a la ciudadanía y se replantee la actual política cuyos lineamientos no están  ligados a unas buenas prácticas de contratación