Con la obra el “Tablón y la Quebrada Chirajara”. Las empresas COVIANDES, C.E.I S.A y E.D.L. Ltda., consorcio Bilces Bateman Ingeniería S.A.-Cesco Ltda. Y el Instituto Nacional de Concesiones-INCO, obtuvieron el galardón por el estudio y diseño del proyecto de doble calzada entre el sitio El Tablón, sector Caquezá y la quebrada Chirajara, ubicada en la carretera Bogotá-Villavicencio.

La ceremonia de premiación, organizada por la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), contó con la presencia del presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, los representantes de estas empresas, en cabeza de los profesionales, Alberto Mariño Samper, Enrique Dávila Lozano y Hernando Patiño.

El proyecto se hizo acreedor al premio por el diseño de un puente atirantado de 440 metros de longitud,  un puente extradosado de 167 metros (primero de este tipo en Colombia) y 19 túneles equipados con todos los elementos de seguridad y control automatizado redundante para operación según los requerimientos más modernos.

También la operación de la carretera estará controlada con un sistema automatizado.
Como criterios de diseño se destacan la velocidad de 80 kilómetros por hora para una vía de montaña en topografía escarpada, la garantía de la prestación del servicio de transporte pese a la vulnerabilidad geotécnica del corredor, el manejo ambiental óptimo del corredor (Mecanismo de Desarrollo Limpio), y la concertación con las comunidades afectadas, a las cuales se les garantizó la movilidad local con la construcción y el mantenimiento, durante todo el período de la concesión, de vías auxiliares, puentes y rampas. Con estas obras, se garantiza el desarrollo regional de las áreas que cruza la vía, aspecto por primera vez considerado en un proyecto vial.

Adicionalmente, el reducir el tiempo de desplazamiento entre las dos capitales en más de 25 minutos, abre paso a la posibilidad de construir un aeropuerto internacional alterno al de Bogotá, que impulsaría el desarrollo comercial turístico y convertiría a Villavicencio en la ciudad con mayor potencial de crecimiento de Colombia.

Una vía modelo
La carretera a los Llanos Orientales es uno de esos puntos críticos. Viajar entre Bogotá y Villavicencio implicaba soportar recorridos peligrosos, grandes congestiones, cierres de la vía a causa de derrumbes, crecientes de ríos y quebradas y afrontar circunstancias imprevistas resultantes del diseño y características técnicas de los años 70.

Por todo lo anterior y antes que se produjera el colapso total, era prioritario tomar medidas de corto y largo plazo que garantizaran la movilidad continua de usuarios y recursos, desde y hacia los Llanos orientales y el centro del país; era crucial desarrollar un proyecto de doble calzada, para evitar que la capacidad de operación del corredor vial, siguiera reduciéndose y poniendo en riesgo la continuidad del funcionamiento de la vía.

Por estas circunstancias el gobierno en cabeza del Ministerio de Transporte e INCO, delegó en Coviandes los estudios de prefactibilidad para identificar los sectores más críticos, así como el diseño de la doble calzada que resuelva esa problemática y asegure una vía de circulación permanente.

Así, bajo los parámetros fundamentales de soportar el continuo incremento vehicular y mejorar la seguridad vial, mediante la firma del acta de noviembre de 2006 entre el Instituto Nacional de Concesiones INCO y la Concesionaria Vial de los Andes Coviandes S.A. se dio vía libre para la ejecución de los diseños Fase III del proyecto de mejoramiento vial, inicialmente de 4 sectores críticos definidos en el estudio de prefactibilidad del año 2005 que requerían de inmediata atención.

Beneficios
La construcción de la doble calzada Bogotá- Villavicencio preservará el medio ambiente para que el impacto de las obras sobre las fuentes de agua, zonas de bosque, ecosistemas y condiciones naturales sea mínimo, contribuyendo al mejoramiento paisajístico, ambiental y turístico.

En las zonas cercanas a la vía en las que se han iniciado procesos de desforestación, la concesión trabaja en su recuperación para evitar derrumbes y deslizamientos, proporcionando mejores condiciones en la carretera y logrando la disminución del tiempo de viaje, la reducción del índice de accidentalidad y una menor incidencia en caso de inestabilidad en las laderas sobre la carretera.

Entrega de Menciones de Honor
La Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI) también otorgó tres menciones de honor al Premio Nacional de Ingeniería.

La primera de ellas fue para la firma Hidroconsulta Ltda., por el diseño y construcción de la “Etapa I y II de la Protección con los paneles sumergidos de la carretera Tarazá Caucasia (2512) contra la erosión causada por el río cauca, sitio Guarumo, Cáceres”.

El segundo galardón se le otorgó a la empresa de Acueducto Agua y Alcantarrillado de Bogotá ESP (contratante); Consorcio IFT, (constructor) integrado por Soletanche Bachy Cimas S.A. – Conconcreto S.A. CSM Bessac Sucursal Colombia; Consorcio Gómez Cajiao-Silva Carreño integrado por Gómez Cajiao y Asociados Ingenieros Consultores S.A. Silva Carreño y Asociados (Interventoría), con el diseño y construcción del “Interceptor río Bogotá-Fucha-Tunjuelo y obras complementarias.

La tercera mención fue para la Empresa Urra SA ESP desarrollo y terminó  de la obra “Incremento del Volumen del Embalse de Urra”, en el mes de diciembre del año 2009; la cual fue construida con tecnología de punta, la cual traerá beneficios al sistema interconectado nacional y a la cuenca del Sinú, destacándose además que es la primera en su género en América Latina.