El presidente de Grupo Aval, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, recalcó la importancia del mercado de valores como canalizador eficiente del ahorro hacia la inversión productiva en el país.

 

Durante su intervención en el Tercer Congreso de Asobolsa y de la Bolsa de Valores de Colombia realizado en Cartagena, Sarmiento Gutiérrez, realzó los ánimos entre los comisionistas asistentes en esta época de particular incertidumbre en los mercados.

 “La Bolsa de Valores de Colombia claramente no es inmune a la crítica situación fiscal europea y a la resistencia de los Estados Unidos a una reactivación, pero localmente la economía va bien, los balances de las compañías son fuertes y la inversión en acciones sigue siendo muy atractiva en el mediano y largo plazo”, explicó.

Durante su presentación, el presidente de Grupo Aval también hizo un análisis del conglomerado con especial énfasis en el comportamiento de sus acciones. Desde 1999 – realizando la primera democratización accionaria del país- el precio por acción ha oscilado entre $186 y $1.700, generando una rentabilidad promedio anual superior al 30%.
Hoy Grupo Aval cuenta con aproximadamente 130.000 accionistas, y el 14% de sus acciones circula entre el público en general.

Sobre la capacidad del mercado para absorber las numerosas emisiones de acciones que Colombia ha presentado de manera reciente, y al parecer seguirá experimentando en el futuro próximo, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez dijo que si se toma como guía las emisiones de Grupo Aval, Avianca y Nutresa, parecería que se mantiene el  apetito por invertir en el mercado de capitales. “Este apetito pudiera ser el que determine el éxito de otras emisiones. Pero el gran referente será el precio al que salgan y la coincidencia de expectativas entre los emisores y los inversionistas. El mercado de valores debe adoptar un verdadero mecanismo de bookbuilding, en el que el precio de la emisión se plantea inicialmente dentro de un rango y se fija al final del proceso con base en la demanda.  Con esto se evitan las sobredemandas que se han presentado en emisiones recientes, en las que parecería que se “dejó plata sobre la mesa”, y también se evitaría que una baja demanda hiciera parecer una emisión como poco exitosa. Un mecanismo de precio flexible corrige estas percepciones”, agregó.