El decreto 4114 emitido por el Gobierno el pasado 5 de noviembre y que reduce el arancel a más de 4 mil partidas arancelarias en el país, traerá consigo una pérdida masiva de empleos en el sector industrial y un proceso de desindustrialización que cambiará la vocación de la industria colombiana hacia la comercialización de productos importados.

 

 

A esa conclusión han llegado innumerables empresas que hacen parte de los sectores metalmecánico, siderúrgico, de plásticos, calzado, cuero, textiles y papel, entre otros muchos.

Aunque las conversaciones iniciales sobre la medida informaban que ésta buscaba abaratar importaciones de maquinaria y materias primas que no se producen en Colombia, el decreto incluyó en su decisión productos nacionales, lo cual afectará gravemente la producción industrial colombiana.

De acuerdo al grupo de industriales, entre quienes se cuentan empresas como Curtiembres Itaguí y Búfalo, Acasa, Diaco, Holasa, Paz del Río, Corpacero, Coservicios, Emcocables, Acesco, Tubos del Caribe, Industrias Ceno, Sidenal, Proalco, Melco de Colombia, Perfilamos del Cauca, Andina de Herramientas, Consorcio Metalúrgico Nacional (Colmena), Sidoc, Metaza, Alambres y Mallas S.A y Calzado Modapiel; las medidas anunciadas por el Gobierno van a traer consigo una considerable pérdida de empleos en sectores como el de plásticos, el siderúrgico, el metalmecánico y otros más, que es lo contrario de lo que el Presidente Juan Manuel Santos buscaba con la medida inicial.

“Mientras todos los países del mundo están en el tema de defender sus empleos cuidando de no entregar su industrias indefensas ante el ataque exterior, particularmente de la China, el Ministerio de Industria y Comercio Exterior no debería estar recorriendo el camino contrario”, afirmaron los industriales, quienes le han pedido al Gobierno que excluya de estas medidas a aquellas empresas que representan a la industria nacional, generan empleo y son símbolo de la capacidad de producción colombiana. 

Los industriales advirtieron que, de seguir por este camino, la industria nacional perderá su vocación industrial y exportadora y terminaría como comercializadora de productos de industrias de otros países. Adicionalmente, los industriales señalaron la dificultad en la que están decenas de empresas que estaban iniciando grandes procesos de inversión y que, ante esta decisión, se encuentran revisando sus planes de expansión.

Los industriales invitaron al Gobierno a llevar a cabo un diálogo sobre política industrial y a suspender los efectos nocivos de la medida.