En el marco del foro “De la Política Industrial Brasilera a la experiencia Colombiana y sus perspectivas”, se destacó una vez más la importancia de contar con una política industrial moderna para Colombia que permita llevar al país a un escenario de mayor competitividad.

 

El Ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz Granados, destacó que el Gobierno está abierto a fortalecer el desarrollo industrial a través de una política empresarial enmarcada en promover la competitividad y la productividad de los diferentes sectores del país que busque crear un entorno adecuado para el progreso de los 45 sectores manufactureros de la economía nacional, teniendo en cuenta que 15 de ellos presentan un crecimiento casi nulo o negativo.

El Ministro Díaz Granados invitó a los empresarios para trabajar en conjunto el fortalecimiento de la política industrial colombiana y en hacer un diagnóstico sobre las posibles soluciones para el mejoramiento de los sectores que presentan crecimientos negativos. “Una nueva estrategia industrial hace parte del Plan Nacional de Desarrollo y estamos abiertos a fortalecer el desarrollo empresarial. Tener o no una política industrial no está en discusión”.

Por su parte, el experto brasilero Reginaldo Braga Arcuri, ex presidente de la Agencia Brasilera de Desarrollo Industrial ABDI, presentó la estrategia de la política de desarrollo industrial ejecutada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva durante sus dos periodos presidenciales, la cual se ha convertido en la estructura base para el crecimiento de la economía de este país. Dentro del éxito de esta política sobresale la destacada  participación de Brasil en las exportaciones mundiales, el aumento de la inversión privada como porcentaje del PIB, la movilización para que el sector privado invierta en investigación y desarrollo, y la articulación de todas sus regiones para adelantar estrategias que contribuyan con su desarrollo industrial y manufacturero al crecimiento nacional.

Braga Arcuri, dio relevancia al diálogo entre el sector privado y el Estado para crear una política industrial y sostuvo: “La competitividad no es un juego de niños. Es una cuestión de vida o muerte”.
Por último, José Antonio Ocampo experto economista colombiano, reiteró que la desindustrialización en Colombia no sólo es real sino que se ha ido evidenciando en los años setenta sin miras a disminuir.

Destacó la importancia de poner en marcha una política industrial que implique que las distintas ramas productivas ofrezcan oportunidades de generar y transferir progreso técnico, dado que la industria es particularmente eficaz en esta tarea.  Reclamó, que el actual Plan Nacional de Desarrollo hubiera excluido a la industria manufacturera de las locomotoras del crecimiento.