Caracas. Enrique García, presidente ejecutivo de CAF -banco de desarrollo de América Latina- dio a conocer los resultados de la Institución anunciando que, al cierre de 2013, las aprobaciones alcanzarán los USD 12.000 millones. “Luego de una década de alto crecimiento económico, América Latina comienza una etapa de desaceleración moderada, al igual que el resto de las regiones emergentes, en un contexto económico global marcado por una leve recuperación de las economías avanzadas” afirmó Enrique García, presidente ejecutivo de CAF –banco de desarrollo de América Latina– al presentar hoy los resultados de la Institución para el año 2013, pero agregó no obstante, que las economías emergentes continuarán siendo el principal motor del crecimiento global.

“Sin embargo, pese al crecimiento logrado en lo que va de este siglo, América Latina tiene desafíos estructurales que limitan su desarrollo” dijo García, y agregó  “la región debe avanzar en una agenda integral que apunte a un crecimiento más alto, sostenido, generador de empleo e inclusivo, para lo cual resulta prioritario mejorar sustancialmente la productividad, diversificar las exportaciones y reducir la informalidad”.

En ese contexto, el Presidente Ejecutivo de CAF puso énfasis en la necesidad de invertir más en infraestructura, educación, investigación e innovación tecnológica, así como en el fortalecimiento de las instituciones.

Finalmente García destacó la necesidad de acelerar los procesos de integración “la región no será completamente competitiva hasta tanto no logre una integración real y pragmática”.

Resultados de 2013

En 2013 CAF se consolidó como una de las principales fuentes de financiamiento multilateral para el desarrollo de América Latina.

Avanzó en el afianzamiento de la actividad operativa y financiera alcanzando al cierre de 2013 el nivel record de aprobaciones en su historia, por un monto de USD 12.000 millones, lo que supera holgadamente las metas establecidas para el año. Se logró un particular dinamismo en las aprobaciones a favor de los gobiernos y empresas públicas de los países accionistas mediante préstamos a programas y proyectos de inversión, líneas de crédito contingentes y líneas de crédito otorgadas a instituciones públicas y bancos de desarrollo de la región.

Por otra parte, se profundizó el apoyo al sector privado dentro del marco de la estrategia institucional de promover la transformación productiva, bien sea financiando directamente proyectos específicos, o mediante líneas de crédito y cofinanciamiento con la banca comercial. En este campo se logró ejercer un significativo rol catalítico de atracción de recursos hacia la región, ya que mediante la aprobación de préstamos A/B, garantías parciales de crédito e inversiones patrimoniales en fondos que operan en los países de la región, se consiguió incrementar el apalancamiento de los recursos directos aportados por CAF.

Mención especial merece el apoyo continuo de los accionistas quienes concretaron el año 2013 pagos de capital en efectivo por un monto superior a los USD 900 millones, dentro del marco de los tres aumentos de capital pagado por USD 6.300 millones acordados para el período 2007-2017.

“Los esfuerzos realizados por CAF se orientan a acompañar los planes de desarrollo de los países de la región en el marco de una agenda latinoamericana” afirmó Enrique García.

Pero “más allá de los productos y servicios financieros ofrecidos, la Institución adelanta un significativo esfuerzo de investigación y generación de conocimiento sobre temas clave para el desarrollo”, agregó García, “a la vez que procura innovar continuamente en temas de organización, productos y procesos para potenciar su relevancia para los países socios”.

Destacó también que CAF lleva adelante una intensa agenda de relaciones institucionales a escala regional y global que la ha posicionado como modelo para otros bancos de desarrollo regionales y como promotor activo del International Development Finance Club (IDFC), o Club de Bancos de Desarrollo regionales y nacionales.

Entre esas relaciones se enmarcan numerosas alianzas con universidades y centros de pensamiento de prestigio en el mundo como la London School of Economics, la Universidad de Oxford, Sciences Po, la Universidad de Alcalá de Henares, el Instituto de Estudios Latinoamericanos de China (ILAS), el Global Development Network,  el Diálogo Interamericano, Brookings Institution, Harvard y Johns Hopkins University, así como con diversas redes de universidades y otras instituciones académicas de América Latina.