¿Es necesario modificar el Acuerdo 7 de 1987, norma que hoy en día regula la valorización en Bogotá o es una iniciativa inoficiosa en momentos en que la ciudad necesita reglas claras para avanzar en temas de renovación urbana, movilidad y construcción de vivienda social y prioritaria?

Es la gran pregunta que se hacen hoy los constructores de la ciudad, luego de conocer el texto del proyecto con el que se pretende modificar el actual estatuto de valorización, presentado en el mes de septiembre por el Alcalde Mayor de Bogotá al Concejo Distrital, el cual en el período 2009-2010 ha sido radicado en 4 oportunidades por la Administración.

CAMACOL Bogotá y Cundinamarca, además de considerar que un cambio del actual Estatuto de Valorización es innecesario, objeta varias de las iniciativas contenidas en el proyecto, haciendo especial énfasis en las siguientes:

1. Se busca que la Administración, con los recursos recaudados por valorización, pueda cubrir compromisos generados con contratos en ejecución, suscritos para la realización de obras correspondientes a  valorizaciones pasadas. Frente a esto la gerente del gremio Sandra Forero considera que con este esquema se corre el riesgo de que los contribuyentes terminen pagando errores del pasado y no vean beneficios en el mediano y largo plazo por concepto del pago de valorización.

2. Uso de la valorización para  pagar obras de rehabilitación de obras que ya se ejecutaron o están en ejecución: Camacol B&C recuerda que el mecanismo en esencia fue diseñado para financiar nuevas obras de infraestructura.  Así mismo, sugiere que en el caso de contemplarse para la rehabilitación,  se defina de forma clara qué se entiende por rehabilitación de las obras; pues a través de la valorización, sin fundamento alguno, la comunidad podría terminar pagando obras de mantenimiento de vías, andenes y demás que debe asumir el Distrito.

3. Posibilidad de que la Administración realice ajustes sin límite (pues la propuesta da la posibilidad del ajuste pero no determina los límites y condiciones en que se debe hacer), en los siguientes eventos: 1) Si la contribución de valorización se distribuye antes de realizarse la obra o durante su ejecución; 2) Una vez realizado el balance de la ejecución de las obras:  Se considera que el Estatuto debe señalar expresamente los eventos en que procede el reajuste dentro de unas condiciones y parámetros objetivos y estrictos, pues no resulta equitativo para la sociedad que por falta de planeación de las obras y sus presupuestos, el ciudadano termine pagando sobrecostos  y otros aspectos que deben ser tenidos en cuenta desde la misma elaboración del plan de obras.

4. Creación posterior de mecanismos financieros para la devolución del dinero a los contribuyentes, en caso de no cumplir con el inicio de las obras en el tiempo previsto: Al respecto Forero Ramírez dice que el Estatuto debe dejar claramente establecidos estos esquemas,  pues lo ideal es que de una forma ágil se reembolse el 100% del dinero y no se den largas a los contribuyentes.

5. Destinar hasta un 10% del recaudo a gastos de administración: sobre lo cual Camacol B&C  sugiere revisar este porcentaje, pues resulta  un monto es excesivo y le quita presupuesto a los proyectos. 

6. Incluir una partida para obras sociales en cada valorización: el gremio hace una recomendación para que se recalcule el presupuesto y la forma en que se distribuirá el pago, sin necesidad de generar aumentos excesivos a los contribuyentes que  no se benefician de dichas obras, pues pese a que la iniciativa tiene un fin loable, a todas luces es evidente que ello generará un aumento en el monto de la valorización que deben pagar exclusivamente los predios del área beneficiaria de las respectivas obras .

Por las razones expuestas, es evidente que esta propuesta de estatuto debilita una importante fuente de financiación para la infraestructura y el desarrollo de la ciudad, en la que los bogotanos han depositado su confianza y que se ha visto deteriorada por la falta de  previsión y proyección en la definición de los presupuestos de las obras así como en la ejecución de los recursos, temas en los que debería centrar su atención la  administración, so pena de que en la ciudad se continúe presentando la situación que hoy estamos viendo con la implementación del Acuerdo 180/05.