Los macroproyectos, estrategia del Gobierno Nacional para incrementar la oferta de vivienda social e instrumento para enfrentar la escasez de suelo en el país, avanzan con buenos resultados. Así lo manifestó la ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Beatriz Uribe Botero, en desarrollo del Foro «La vivienda en América Latina: revisando estrategias», tras mostrar los resultados que, a la fecha, ha alcanzado la locomotora de vivienda con esta estrategia, entre ellos, el trámite de 30 macroproyectos, de los cuales 13 están identificados, 7 anunciados y 10 en ejecución.

Los diez macroproyectos en ejecución  se ubican en Cali, Buenaventura, Barranquilla, Cartagena, Medellín, Neiva, Manizales, Soacha y Pereira. Con estas operaciones a gran escala se cubrirá el 57 por ciento del déficit  de vivienda en estas ciudades, es decir, 127 mil unidades habitacionales, y se habilitarán más de 1.800 hectáreas de suelo. De esas 127 mil viviendas, el 60 por ciento son de interés prioritario –VIP- y de interés social –VIS.

A septiembre de este año, ya se han habilitado 181 hectáreas y se ha avanzado en el desarrollo de obras de urbanismo para doce mil viviendas y en la construcción de cerca de once mil soluciones.

Los macroproyectos de vivienda son una respuesta a la necesidad de construir un modelo de desarrollo urbano planificado y de uso de suelo eficiente. Su finalidad no está limitada solamente a su efecto cuantitativo, sino que es un instrumento con compromisos cualitativos. Este tipo de operaciones deben formularse bajo altos parámetros de calidad urbana y cumplir con altos estándares de espacio público, de tal forma que se logre evitar la segregación urbana.

Adicionalmente, son una oportunidad para promover la localización de actividades productivas y comerciales, con el fin de crear nuevas posibilidades de empleo para los residentes.

«Seguiremos trabajando decididamente para acelerar la ejecución de los macroproyectos de Primera Generación y gestionar los de Segunda Generación, para lograr el desarrollo de ciudades amables, compactas y sostenibles y una mayor productividad en la construcción, dirigiéndonos hacia la meta del millón de viviendas dignas y, con ellas, un país con más empleo y menos pobreza», dijo la Ministra de Vivienda.