La E.coli, es una bacteria común que se encuentra en el intestino de los animales, sobre todo de los rumiantes, y también de las personas.

 

Existen cientos de cepas de E. coli, la mayoría inofensivas, pero también hay un grupo, denominado E. coli Enterohemorrágica, que puede producir una potente toxina (toxinas de Shiga o verotoxinas) que daña los glóbulos rojos y los riñones.

Según el Dr. Alexis Diomedi, infectólogo Clínica Avansalud, “La forma clásica de transmisión de la E.Coli es por contaminación de la carne de vacuno faenada en mataderos, que entra en contacto con el intestino de los mismos. Es decir la vía de transmisión es fecal oral. Durante el procesamiento de esta carne contaminada se puede producir contaminación cruzada con otros alimentos (vegetales por ejemplo), ya sea guardados en el mismo congelador o preparados simultáneamente en la cocina”.

El cobre es capaz de eliminar hasta en un 99,9% bacterias tan patógenas como el E.Coli, la Salmonella o  el estafilococo aureus resistente a la Meticilina (MRSA). Esto fue avalado por la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency (EPA)).

La historia del cobre y sus aleaciones antimicrobianas nace  el 29 de febrero del 2008 cuando la EPA, aprobó el registro de más de doscientas setenta aleaciones del metal reconociendo su propiedad bactericida. Siendo sus primeras aplicaciones destinadas al recubrimiento en superficies de contacto para aplicaciones en salud pública.

Recientemente fueron aprobadas 75 nuevas aleaciones bactericidas, aumentando el número total de aleaciones de cobre antimicrobianas a 350. Las nuevas aleaciones resistentes a empañamiento y metales blancos, incluyendo bronces con manganeso están incluidas.

Pruebas de laboratorio independientes han reconfirmado que el cobre y sus aleaciones, como el latón y el bronce, pueden llegar a eliminar hasta un 99,9 % de bacterias dentro de dos horas, si se limpia con regularidad como complemento a la limpieza de rutina y programas de desinfección.

Estos hallazgos llevaron a la EPA a registrar estos materiales como productos de salud pública antimicrobianos que pueden ayudar al control de los enterococos resistentes a la vancomicina (VRE), Staphylococcus aureus meticilino-resistente (MRSA), Staphylococcus aureus, Enterobacter aerogenes, Pseudomonas aeruginosa y la actual temida E. coli O157: H7, todas bacterias asociadas con infecciones u otros efectos adversos en humanos, que incluso pueden causar la muerte.

El infectólogo de Clínica Avansalud agrega que, “para ayudar a evitar la intoxicación por alimentos y prevenir infecciones, manipule la comida con seguridad. Cocine bien las carnes, lave las frutas y verduras antes de comérselas o cocinarlas, y evite la leche y los jugos sin pasteurizar”.