Bienestar laboral, educación, generación de ingresos y uso productivo del tiempo libre, son las tres líneas de trabajo en las que la siderúrgica ha enfocado sus esfuerzos de Responsabilidad Social, apoyando a cientos de familias de Boyacá y Cundinamarca.

Los resultados de estas iniciativas fueron dados a conocer durante feria Colombia Responsable, celebrada en Corferias del 6 al 8 de abril.

 “Como empresa responsable tenemos el objetivo de ser un foco de desarrollo tanto para los trabajadores como para las comunidades vecinas. Nuestra primer acción de responsabilidad es con el trabajador, brindándoles condiciones laborales óptimas en lo relacionado con seguridad industrial, capacitación, remuneración, subsidios de vivienda y educación para ellos y sus hijos, entre otros aspectos”.

 “Una vez cumplido este objetivo, detectamos las principales necesidades de las comunidades en que tenemos presencia y buscamos la forma de realizar alianzas con autoridades locales para desarrollar proyectos auto sostenibles que mejoren su calidad de vida”, explicó durante la feria Rogerio Villamizar, Vicepresidente de Desarrollo Humano y Organizacional de Paz del Río.

Por estas razones la calidad de vida del equipo humano que conforma a Paz del Río, fue uno de los principales pilares dentro de la gestión durante 2010. Para ello, la Compañía implementó programas permanentes para mejorar sus competencias y brindarles condiciones laborales adecuadas que aporten a su desarrollo tanto personal como profesional.

Durante el año pasado fueron impartidas 56.227 horas de capacitación para el quipo humano, distribuidas en 288 programas a los se vincularon 1.995 trabajadores, capacitados en temas de seguridad industrial, operación de maquinaria pesada y trabajo en alturas, que les permiten desarrollar sus labores diarias con herramientas de auto cuidado suficientes.

Así mismo, fueron entregados subsidios de vivienda para el equipo de trabajadores por un monto que alcanzó los $1.160.733.404, cifra que se suma a los $1.312.013.513 entregados a los colaboradores y sus hijos, por concepto de becas educativas.

El cuidado del medio ambiente y la generación de valor social y económico para las comunidades vecinas fue el segundo frente de trabajo en el que se enfocó la gestión durante 2010. Con el ánimo de aportar a la conservación del aíre de la provincia de Sugamuxi (Boyacá), durante el año anterior avanzaron las obras de construcción e instalación del depurador de humos para convertidores, conforme a los cronogramas técnicos previstos. Esta obra de alta ingeniería, mitigará en un 99.9% las emisiones producidas durante el proceso de conversión del arrabio en acero y alcanza un grado de inversión de 21 millones de dólares.

Además de este ambicioso proyecto, fueron adelantadas acciones de uso razonable de recursos hídricos y eléctricos, y migración de combustibles líquidos por gas natural en los hornos de la Planta de Laminación.

El apoyo a las comunidades vecinas continuó su desarrollo mediante tres líneas de acción, ejecutadas a través de la Fundación Social Paz del Río: educación, generación de ingresos y uso productivo del tiempo libre.

En la línea de educación, durante el año anterior, 250 niños y niñas de los colegios El Butler y Nuestra Señora de Belencito (en el municipio de Paz de Río y Nobsa, Boyacá, respectivamente), administrados por la Siderúrgica, recibieron educación de calidad, obteniendo altos resultados en las pruebas Saber. Se dio continuidad al Programa de Mejoramiento de la Calidad Educativa de la Escuela El Santuario (en Ubalá, Cundinamarca) y fueron otorgadas 7 becas completas para estudios universitarios a bachilleres destacados de los municipios la zona de influencia en Boyacá y Cundinamarca.

En materia de Generación de Ingresos, fueron apoyadas diversas iniciativas productivas, lideradas por la comunidad y que se constituyen hoy en fuente de empleo para cerca de 100 personas y 514 familias boyacenses.

El apoyo a la cultura y el sano esparcimiento, también hace parte de las líneas de RSC lideradas por Paz del Río. En este campo, continuó el desarrollo de los grupos de danza, música y teatro, en los que participan adultos y niños tanto de comunidades vecinas como trabajadores.

Es así como la siderúrgica continúa aportando al desarrollo de su equipo humano y de las comunidades vecinas, convencida de que la generación de valor social es la clave para fomentar el crecimiento sostenible de Colombia.