En la XXIV Feria Internacional del Libro de Bogotá, colombianos e invitados de otros países provenientes de diferentes tipos de regiones y comunidades del mundo se tomaron el Pabellón Juvenil de Corferias, y dieron una alucinante cátedra de sus milenarias y valiosas Lenguas.

Hablaron en andoque, pissamira, quechua, huitoto, wayunaiki, wiwa, maya, mapuchi, y en otras Lenguas nativas. Las usaron destacados escritores y poetas indígenas de Colombia, Chile, México y Guatemala para compartir sus historias, expresiones artísticas y culturales, costumbres y cosmovisiones.

“En el Pabellón Juvenil han ocurrido hechos históricos para los pueblos indígenas. Se están realizando círculos de la palabra en los que los representantes de estas comunidades narran historias en su Lengua y recuperan la gran virtud que tiene la palabra hablada como acercadora de la gente, como núcleo de las sociedades y como transmisora de sabidurías. Estos círculos nos muestran la vitalidad de las Lenguas habladas en Colombia pese a las amenazas que tienen. Al Pabellón han venido niños, jóvenes, adultos, poetas, narradores y músicos. Ellos muestran una Colombia dinámica que escribe, canta y danza y que tiene en la cultura uno de sus grandes soportes”, aseguró Alfredo Vanin, asesor de la dirección de Poblaciones del Ministerio de Cultura.

Luego del círculo de la palabra se realizó el primer conversatorio de la Fiesta de las Lenguas Literatura indígena en Colombia y América, el cual contó con la participación de Anastasia Candre Yamacuri (La Chorrera – Amazonas), “nuestra lengua es muy importante como vehículo de comunicación. Tiene los mismos valores que otros idiomas y Lenguas. Por esta razón y con el fin de dejar memoria de la historia de mi madre y de mi comunidad, atravesada por el genocidio de las caucherías, decidí escribir poemas en Lengua Uitoto. Hay mucha literatura bonita, canciones, mitos y leyendas que aún faltan por escribir, pero no tenemos suficientes escritores”, aseguró.

Junto a Candre participaron los escritores Jorge Cocom Pech (Maya – México), Premio Mundial de Poesía; Humberto Ak’abal (Maya – Guatemala), Premio Internacional de Poesía Pier Paolo Pasolini, Jaime Huenún (Mapuche – Chile) y otros destacados escritores indígenas colombianos como Jenny Muruy Andoque quien ganó el Premio Departamental de Poesía de Amazonas, 1998, con el libro Versos de sal.

La Fiesta de las Lenguas  fue un diálogo intercultural que dio cuenta de la diversidad cultural de Colombia, de la fuerza de las tradiciones de las comunidades indígenas latinoamericanas y de una poesía que nace de la oralidad y que se expresa no sólo a través del texto y de la palabra, si no también del canto.

“La literatura indígena no atenta contra la tradición oral, por el contrario, genera más posibilidades para la redinamización de la oralidad de estas comunidades. Un ejemplo, es el caso del poeta Uitoto Fredy Chikangana quien a través de su poesía escrita en Quechua, ha generado que algunos jóvenes reintegren esta sabiduría a su comunidad Yanacona, a través del canto o la palabra”, afirmó Miguel Rocha Vivas, escritor y uno de los coordinadores de la Fiesta de las Lenguas.

Luego del conversatorio se llevó a cabo el recital Poesía desde la diversidad con la participación del poeta Indram Amirthanayagam (Sri Lanka – Asia); Antonio Castaño (Andalucía – España); Jaume Pont y Jordi Virallonga (Cataluña – España); Pedro Blas Julio Romero, Giovanni Gómez, Alfredo Vanin y Fredy Chikangana (Colombia), entre otros escritores de diversos rincones del país.

‘Espíritu de pájaro (Samay Pisccok)’ fue uno de los poemas que se escuchó en el recital. Escrito en quechua y traducido al español por Fredy Chikangana, de la comunidad indígena Yanacona (Cauca – Colombia), ganador del primer premio mundial literario otorgado a un escritor indígena nacido en Colombia, el Global de Poesía Nósside, en 2008 (Roma, Italia). Este es uno de los fragmentos de este poema:

‘Takicay pachamamak jatun rimaypi; chihuihuincay ima hamuy sachamanta; shimicay ttillayay ima maskay suttuycaypi sonccoruna…  Estos son cantos a la Madre Tierra en tono mayor; son susurros que vienen en bosques lejanos; aquellas palabras esquivas que buscan ser gota en el corazón humano….”

Para Rocha, esta Fiesta es una muestra de la literatura indígena continental. “Una literatura que se ha venido creando a través de los siglos y que en nuestro país, actualmente, se está visibilizando y ha despertado gran interés después de dos décadas de la Constitución del 91, de la celebración del Quinto Centenario, del Bicentenario y del cambio de Milenio”, concluyó Rocha