La Mujer Palmera Campesina 2011, en su tercera versión, es Mariana Sánchez Hérnández, de Tamalameque, Cesar, elegida anoche, en el escenario del Club Campestre, dentro de la agenda que desarrolla el XXXIX Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite que finalizó el pasado 10 de junio en Cali.

Los criterios de calificación son abiertos y por ello se recibieron, en esta ocasión,  21 postulaciones provenientes de las cuatro zonas palmeras del país. Fedepalma, en forma interna, con los expertos y conocedores del tema, hizo una preselección de las historias y proyectos que se presentaron, la cual arrojó un número de 10 finalistas, quienes fueron invitadas a participar en el Congreso en Cali.
 
El  jurado calificador estuvo integrado de la siguiente forma: Salud Hernández, periodista y columnista; Martha Lucía Vásquez, Presidenta Ejecutiva de Colempresarias y Pilar García Iriarte, de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer. De igual forma, el jurado hizo dos menciones especiales a Ana Teresa Monroy de María La Baja (Bolívar) y a Floralba Medina de Puerto Wilches (Santander).
 
Es así como con la conducción de la presentadora Adriana Eslava, quien se ha comprometido y vinculado con esta causa desde el año anterior, se han logrado sumar como atractivos de este Premio, cerca de $50 millones, en efectivo, repartidos entre las distintas mujeres participantes, para mejoramiento de vivienda y proyectos productivos.
 
Así  mismo, estas mujeres han recibido productos de belleza Silueta y Avon, anchetas de productos de Casa Luker y del Éxito, un colchón de Americana de Colchones;  un viaje a Cartagena a la planta de Abocol con acompañante; un viaje a las Islas Galápagos en catamarán de lujo para la ganadora y un acompañante por cuenta del gremio palmicultor del Ecuador; y referencias bibliográficas seleccionadas del Centro de Información y Documentación Palmero de Fedepalma.
 
¿Quién es la ganadora?
 
Mariana Sánchez Hernández, nació en Chimichagua, Cesar, el 30 de enero de 1971, es hija de padres humildes y desde muy pequeña fue llevada a vivir a Zapatosa. A los 23 años se trasladó a Tamalameque en busca de nuevas oportunidades para ella, su hijo y su familia, y empezó a trabajar como empleada doméstica durante varios años.
 
Conoció a Antonio González con quien tuvo un hijo y cuando inició el proyecto para el cultivo de la palma en el año 2002, lo comenzó a representar en las reuniones, pues su pareja no creía en esta actividad.
 
Ella es asociada fundadora de la Cooperativa de Palmicultores de Tamalameque (Coopalta) y luego de la separación de su marido, se quedó con el cultivo de palma de aceite,  lo que se ha convertido en la fuente del sustento de ella y su familia, ya que, hombro a hombro, con sus hijos, realizan las labores del cultivo y gracias al proyecto ha sacado adelante a la familia.
 
De esta forma, ha mejorado sus condiciones de vida, pasando de ser una empleada doméstica a la dueña de un cultivo y con los ingresos generados por éste ha comprado, poco a poco, los enseres para su casa y ya tiene previsto, para este año, el arreglo de su vivienda.
 
Mariana Sánchez es un ejemplo de superación, trabajo y servicio. En diciembre 4 de 2010 logró graduarse, con honores, como bachiller del programa Cafam, siendo su satisfacción no solo personal si no que trasciende a su entorno y por ello, siendo conocedora de las necesidades de tecnologías del colegio de su corregimiento decidió abanderar la gestión para la consecución de equipos de sistemas, apoyada en el Programa Computadores para Educar y junto con el presidente de su cooperativa se surtieron todos los trámites para que dicho proyecto llegara a su comunidad y gracias a esto, en la actualidad, los niños y adolescentes que estudian en el Colegio de Brisas tienen la oportunidad de acceder  a las nuevas tecnologías.