En la medida en que las poblaciones urbanas alrededor del mundo continúen creciendo, la escasez de agua en las ciudades será cada vez más severa.

 

Un nuevo estudio encabezado por el Dr. en Ecología Rob McDonald, investigador científico de The Nature Conservancy (TNC), publicado en la revista académica Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias, revela que en la medida en que las poblaciones urbanas alrededor del mundo continúen creciendo, la escasez de agua en las ciudades será cada vez más severa.

El estudio “Crecimiento Urbano, Cambio Climático y Disponibilidad de Agua Dulce”, explora de manera específica la situación en ciudades con poblaciones de al menos 100 mil habitantes de países en desarrollo.  América Latina, África, Asia y el Medio Oriente sobresalen como las regiones con más ciudades en riesgo.

Éstas incluyen la Ciudad de México, Dubai, Abu Dhabi, Mumbai y Johannesburgo.  “Imaginen vivir con menos de una tina de agua por día para satisfacer todas sus necesidades cotidianas: beber, cocinar, bañarse, lavar ropa y todo lo demás”, dijo McDonald. “Lo que encontramos a partir de nuestra investigación es que—a consecuencia de la combinación de cambio climático y una explosión en el crecimiento de la población urbana—este escenario podría convertirse en la realidad de miles de millones de personas en todo el mundo para 2050”.
 
En la actualidad habitan alrededor de 150 millones de personas en ciudades con escasez de agua perene (menos de 100 litros de agua disponible por persona diariamente). El estudio proyecta que este número aumentará a casi 1,000 millones para 2050, particularmente en Asia y África, debido a movimientos demográficos. También para 2050, una cifra adicional de 3,100 millones de habitantes de ciudades alrededor del mundo enfrentará escasez de agua de manera estacional, lo que implica que al menos durante un mes del año, sólo tendrán acceso a aproximadamente 100 litros de agua por persona al día. Debido al rápido proceso de urbanización, India y China se verán específicamente impactadas.

Contribuyendo a empeorar el escenario para 2050, el cambio climático ocasionará escasez de agua en 100 millones de ciudades urbanas — adicionalmente a las que ya la experimentan actualmente. El impacto del cambio climático en los ciclos hidrológicos también afectará los sistemas naturales y la vida silvestre de la que dependen las ciudades para subsistir.

Sin embargo, no es demasiado tarde para que los administradores urbanos y de los recursos naturales se preparen para enfrentar estos retos, siempre y cuando el manejo del paisaje y el uso más eficiente del agua sean componentes cruciales de sus procesos de planeación.  Es esencial reducir el consumo de agua agrícola, industrial y residencial.

“Se requerirá de cierta infraestructura nueva, desde luego —que es la manera tradicional en la que las ciudades han solucionado sus problemas de escasez de agua”, agregó McDonald. “Sin embargo, especialmente en lugares donde se concentran muchas ciudades, la única solución definitivamente no es buscar cada vez más lejos o excavar más profundamente para obtener agua.

Las ciudades tendrán que encontrar soluciones más inteligentes y eficientes en cuanto a su uso del líquido, reconociendo el papel que juegan los sitios naturales de mayor altitud para brindar agua a las ciudades ubicadas en sitios de menor altura.