Cartagena de Indias. Los severos contrastes climáticos generados por los fenómenos de El Niño y La Niña en el 2010, pusieron a prueba los sistemas eléctricos y de gas, y demostraron su capacidad de responder con solvencia y prontitud que son garantía para el desarrollo del país.

 

La afirmación la hizo Antonio Celia, presidente del Consejo Directivo de Naturgas, al instalar oficialmente en Cartagena de Indias el XIV congreso del sector.

El dirigente resaltó que frente a esos retos de la naturaleza, primero con sequía y luego con inclementes lluvias, el sector del gas reaccionó con la oportunidad requerida para garantizar la continuidad del  servicio, lo que evidencia la madurez y el resultado de una acertada política pública.

Precisamente, Celia llamó la atención para que se mantenga la estabilidad y confianza institucional, pues un óptimo clima de regulación es la clave para  asegurar el abastecimiento de gas para el país en sus diferentes aplicaciones.

Así mismo, el Presidente de Promigas y del Consejo Directivo de Naturgas, manifestó el optimismo con respecto a las reservas de gas en Colombia. En ese sentido, resaltó el trabajo profesional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos -ANH- y sus resultados sobresalientes. Colocó como ejemplo la actividad de Pacific Rubiales, empresa que proporciona 70 millones de pies cúbicos, y subrayó las expectativas sobre la producción de Gibraltar, con otros 35 millones de pies cúbicos.

Advirtió sobre la necesidad de tener instituciones fuertes e idóneas manifestando que estas  “son las que señalan las reglas de interacción  entre los miembros de una sociedad y determinan las relaciones entre la política y la economía”, y dijo “que en el mundo del gas en el que interactúan muchos, tanto decreto puede socavar la estabilidad del sector”, y señaló la importancia de robustecer la confianza entre los diferentes actores del ramo.

Un aspecto donde Celia marcó especial atención fue en el de los precios, y destacó que no hay una solución en los libros de texto, pero no obstante la libertad vigilada o la autoregulación es mucho mejor que el intervencionismo estatal.

Celia aprovechó para solicitar una revisión en la estructura de las tarifas domiciliarias, “introduciendo más flexibilidad en las denominadas canastas, de pronto así se maximizan beneficios, se impulsa el GNV y se evitan inconvenientes elusiones a los sistemas de transporte y distribución que podrían, en algunos casos, terminar subiendo los precios al consumidor”.

El dirigente gremial concluyó su intervención expresando que, de una u otra forma, todos sabemos lo que hay que hacer, pero que al fin y al cabo es el Estado quién “pone la primera ficha” y que el sector, resultado de una buen política pública, debe seguirlo en su compromiso de proveer infraestructura social para todos los colombianos.