El cambio de direcciones en la capital de la República se ha vuelto un total caos, según un estudio revelado a la prensa.

 

De acuerdo con una investigación reciente del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional y de la Unidad Administrativa Especial de Catastro Distrital, entre los principales problemas identificados al buscar una dirección en la ciudad están que hay más de una placa en las puertas (48%) y que no es claro el número de las calles y carreras (41%).

Así mismo, el cambio de direcciones, por ejemplo, sólo en Bogotá ya afecta a un 64,4% de los empresarios, en la localización de sus proveedores o clientes; a un 31,9%, en los tiempos de entrega; y a un 17,2%, en el servicio al cliente.

Cuando se habla de la dirección o del domicilio de un cliente, las empresas pocas veces se cercioran de identificar si aún existe y si está estandarizada. Esto ocurre porque las compañías no cuentan con una herramienta que les permita validar las direcciones ni agregarles a la misma información de la localidad, el barrio, el nivel socioeconómico, cambios en la nomenclatura (antigua o nueva), o de direcciones ambiguas o que se repitan en varias zonas de la ciudad.

Pero, gracias a las tecnologías en calidad de datos, actualmente es posible contar con información que garantice unas direcciones actualizadas, con calidad, enriquecidas y en tiempo real.