La inflación presentada por Bogotá, el pasado mes de marzo, fue la más baja en la historia reciente de nuestra ciudad.

 

 

En otras palabras, esto quiere decir que, desde que se llevan estadísticas sobre la inflación capitalina, nunca se había registrado una cifra tan baja en dicho periodo.

“El bajo costo de vida se explica en razón de la caída en los precios de los gastos en diversión (-0.08%), vestuario (-0.21%), y alimentos (-0.10%), entre otros”, señaló la Dra. Mariella Barragán Beltrán, Secretaría Distrital de Desarrollo Económico.

Sin embargo, subieron los precios de los rubros de comunicaciones (1.1%), salud (0.87%) y vivienda (0.37%). Cabe mencionar que el incremento en el área de comunicaciones fue alto, debido al aumento anual de las tarifas de servicios móviles.

Por su parte, el grupo de salud fue afectado principalmente por el incremento del aseguramiento privado, que subió un 2,23%. A su vez, el aumento del 6.12% en el precio del gas, ocasionó el incremento en el sector vivienda.

En esta observación, es importante mencionar el comportamiento de los alimentos. En el mes de marzo, los alimentos aumentaron el 0.21%, cifra menor a la registrada en el mismo periodo de 2010, cuando se ubicó en 0.67%. De no ser por el incremento del 6.22% en las frutas, la inflación de alimentos hubiera sido mucho más baja.

En el caso concreto de los bogotanos de menores recursos, el incremento de precios fue de 0.19%, impulsado por las comunicaciones (2.60%), la vivienda (0.40%) y el transporte (0.25%). A su vez, el grupo de alimentos solamente creció 0.05%, cifra significativamente menor a la del resto de productos analizados.

No obstante estos excelentes resultados, no nos podemos dormir sobre los laureles. La situación internacional empieza a afectar a Colombia. El alza sistémica en los precios del petróleo implica, obviamente, un incremento en la gasolina, que en los últimos 45 días ha subido 500 pesos. Además, los alimentos también han incrementado su precio, en el plano internacional. El índice de alimentos de la FAO se ubicó en 230 puntos, 37 más que en marzo del año pasado.