En ningún momento la ANH ha ignorado el derecho legítimo que tienen las comunidades a ser consultadas, previamente al inicio de cualquier actividad exploratoria que afecte de alguna manera sus territorios, su forma de vida o sus creencias.

 

En relación con el cumplimiento de los requisitos y con la correcta aplicación de procedimientos previos a la adjudicación de dos áreas para la exploración de hidrocarburos en la plataforma marina del archipiélago de San Andrés y Providencia, denominadas Cayos 1 y Cayos 5, y sobre la obligación constitucional de realizar consultas con las comunidades de las áreas de influencia, la Agencia Nacional de Hidrocarburos informa lo siguiente:

• La ANH consultó la normatividad ambiental disponible para la zona de reserva ‘Seaflower’ a la fecha de la oferta de áreas para exploración de hidrocarburos en el proceso denominado Ronda Colombia 2010, habiendo establecido que no se prohíbe expresamente las actividades exploratorias en la totalidad de las áreas ofrecidas, aunque sí se restringe el tipo de actividades que pueden ser ejecutadas en sus diferentes ambientes y ecosistemas marinos.

• Los procedimientos de asignación de áreas contemplan la realización de consultas previas con las comunidades que gozan de este derecho, inmediatamente se hayan suscrito los contratos respectivos, y de manera previa al inicio de actividades en sus áreas de influencia.
 
• Para la ejecución de los contratos de exploración de hidrocarburos se incluyó un período denominado ‘Fase 0’ que comienza inmediatamente se suscribe el contrato y que impone la única obligación de realizar las consultas previas, una vez se hayan definido las actividades que se van a realizar y su ubicación. 

• La ANH introdujo la Fase 0 en los contratos porque para poder llevar cabo estas consultas, con el lleno de los requisitos legales y reglamentarios, es indispensable conocer con certeza la empresa que va a ejecutar las actividades, la naturaleza de estas últimas, su localización y los posibles efectos que puedan tener sobre las comunidades en las áreas de influencia.
 
• Solo una vez concluido el proceso de consultas previas de la ‘Fase 0’ se podrá hacer efectivo el contrato y se podrán ejecutar las actividades, ejercer los derechos y exigir las obligaciones establecidas en el mismo.
 
• En todo caso, previo al inicio cualquier actividad de exploración y producción de hidrocarburos se requiere licencia ambiental, expedida por el Ministerio de Medio Ambiente.  Este Ministerio tiene la facultad de imponer medidas especiales de protección de ecosistemas sensibles, en el marco de la expedición de las respectivas licencias ambientales.

En ningún momento la ANH ha ignorado el derecho legítimo que tienen las comunidades a ser consultadas, previamente al inicio de cualquier actividad exploratoria que afecte de alguna manera sus territorios, su forma de vida o sus creencias.

 

La ANH y las empresas adjudicatarias han acordado mantener la suspensión de la firma de los respectivos contratos hasta que las autoridades ambientales se pronuncien sobre la naturaleza de las restricciones existentes en las áreas adjudicadas, al momento de la adjudicación, y confían en que se hará honor a la tradición jurídica del país en lo correspondiente al respeto de los derechos adquiridos de buena fe y conforme a las condiciones establecidas por la entidad que organizó el proceso de adjudicación.