Bogotá.  La finalización del proyecto de interconexión eléctrica de Chivor a Rubiales, cuya celebración será el 6 de diciembre, tiene como objetivo reemplazar la autogeneración de energía para los campos de producción petrolera, la cual se venía realizando a través de la quema de combustibles fósiles. «Lo que esto significa, sin lugar a dudas, es que estamos dando otro  gran paso en la consolidación de nuestro modelo de negocio, soportado en la sostenibilidad y en  un compromiso serio y real con el medio ambiente», manifestó Eduardo Lima Vicepresidente Senior de Proyectos, de la petrolera Pacific Rubiales.

Esta iniciativa que demandó una inversión de 230 millones de dólares por parte de la Compañía, trae consigo una serie de valores agregados en materia de medio ambiente como  la implementación del programa de manejo a ecosistemas sensibles en el área de influencia para especies exóticas, entre ellas bromelias, helechos y orquídeas. «Esto lo estamos haciendo por medio del trasplante de selva tropical ubicada entre Boyacá y Casanare, en un trabajo participativo, es decir, con las comunidades de la región, que son quienes conocen mejor que nadie su entorno y por supuesto con el concurso y asesoría de las autoridades competentes», agregó Eduardo Lima.

La Petroeléctrica de los Llanos tiene una longitud de  551 kilómetros de líneas y fibra óptica, a lo largo de las cuales han sido instaladas 549 torres y una capacidad de 192 megavatios. «Esta infraestructura, a largo plazo, quedará para la región. De esta manera también estamos generando valor compartido” señaló Lima.  Destacó, además, la generación de mil 250 empleos y una inversión social voluntaria de 4 mil 273 millones de pesos por parte de Pacific Rubiales.