Bogotá. Cerca de 241.508 vehículos fueron comprados por los colombianos durante los primeros tres trimestres del 2013. Algunos de ellos fueron protagonistas de los 216.268* accidentes de tránsito que ocurrieron en el país al cerrar el año. De acuerdo con estadísticas oficiales éstos incidentes desafortunadamente generaron incapacidades y lesiones irreversibles en conductores y pasajeros. (1)

Una de las principales consecuencias de los accidentes automovilísticos, son los traumas craneoencefálicos y/o lesión medular que resultan de la mayoría de los accidentes dejando secuelas discapacitantes como inmovilidad de brazos y piernas, incapacidad para moverse por sí solo, alimentarse, vestirse, controlar los movimientos y hasta escribir.

“Al chocar contra el volante  la persona se lesiona el cráneo. Ese traumatismo craneal redunda en una hemorragia cerebral, que genera compresión impidiendo que el oxígeno llegue a las neuronas, las cuales fallecen en un período de 3 a 5 minutos y no pueden regenerarse, de manera que el daño cerebral es irreversible”, indica el médico fisiatra Juan Manuel Guevara.

Cuando ocurre una contusión cerebral, hemorragia o traumatismos raquimedulares la discapacidad se presenta en el lado opuesto a la zona del cerebro que fue afectada. “Por ejemplo: si ocurre un accidente de tránsito y hay un trauma craneal que se focaliza en el hemisferio derecho del cerebro, ese paciente va a tener un déficit motor en el lado izquierdo del cuerpo. Esta discapacidad puede ser total, lo que se conoce como hemiplejía, o parcial, también llamada hemiparesia”, explica el especialista.

El Dr. Guevara comenta que de acuerdo a algunos estudios  entre el  40-78%  de las personas con un daño de medula espinal por un trauma o accidente pueden padecer  Espasticidad  y cerca del 34% por un lesión cerebral traumática (2).  Quienes sufren accidentes van a quedar discapacitadas y requerirán ayuda para comer, vestirse, desplazarse y en ocasiones presentan dificultad para hablar, porque se les paraliza el rostro. “Las contusiones y daños en el sistema nervioso central y periférico derivan en un desequilibrio nervioso y muscular, haciendo que el paciente presente rigidez en las extremidades, lo que le impide mover adecuadamente los brazos o las piernas, o le imposibilita controlar los movimientos; esto se conoce como Espasticidad, la cual se trata actualmente con Toxina Botulínica y neurorehabilitación.

¿En qué consiste el tratamiento?

Inmediatamente después de compensar la parte cardíaca y vascular de la persona que ha sufrido un accidente, el médico rehabilitador debe seguir la atención. “El tratamiento consiste en lograr que el músculo tenga mayor disposición para su rehabilitación a través de la inyección de Toxina Botulínica, directamente en los músculos involucrados, lo que causa un relajamiento de la musculatura tratada y bloquea parcialmente la actividad motora involuntaria. Se ha demostrado que este tratamiento produce una reducción sustancial de la rigidez de los músculos comprometidos, permitiendo la movilización de articulaciones que se hallan fijas, facilitando el manejo y la higiene del paciente, a la vez que disminuye el dolor causado por la contracción sostenida del músculo durante la espasticidad”, explica el Dr. Juan Manuel Guevara.

En todo caso, el especialista afirma que el mejor tratamiento para poder disfrutar a plenitud los días de vacaciones y regresar a casa felizmente es la prevención.
Síntomas de alerta para solicitar ayuda médica en casos de accidente: (1)
•    Somnolencia
•    Rigidez en el cuello o fuerte dolor de cabeza
•    Pérdida de conocimiento
•    Comportamiento irregular
•    Vómito (2 veces o más)

Cuidados para socorrer a los afectados:

•    Llamar al número de emergencias
•    Inmovilizar el cráneo, sujetando con ambas manos la cabeza
•    Revisar las vías respiratorias y permitir la oxigenación colocándolo en lugar fresco con abundante circulación de aire.
•    Si la persona vomita, girar al mismo tiempo la cabeza, el cuello y el resto del cuerpo como una unidad.
•    Si hay sangrado, presionar la herida fuertemente con tela limpia y si se empapa, no retirar la tela,  sino colocar otra encima.
•    Si se sospecha de fractura craneal, no hacer presión en la cabeza y no sacar el objeto incrustado o residuos.