Bogotá. El alcalde mayor de Bogotá, Gustavo Petro, fue destituido por la Procuraduria General de la Nación, luego de evaluar el manejo administrativo y que ha sido objeto de fuertes criticas por la mayoría de la ciudadanía. De acuerdo con el fallo final de del Ministerio público durante el proceso de investigación se encontraron cinco actuaciones irregulares cometidas por parte del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, durante la implementación del nuevo esquema de recolección de basuras en la capital.

El Procurador General, Alejandro Ordóñez, entregó a los medios de comunicación la siguiente declaración: «el señor alcalde mayor de Bogotá de manera libre, consciente y voluntaria, ordenó asignarle la prestación del servicio de aseo a dos entidades sin ninguna experiencia, conocimiento y capacidad».

Agregó además que la determinación intencionada del alcalde quedó evidenciada cuando le dio instrucciones al entonces gerente del Acueducto de Bogotá, Diego Bravo para que un nuevo operador público prestara el servicio de aseo en el cien por ciento de la ciudad, a pesar de que conocía que el Acueducto de Bogotá y la empresa Aguas de Bogotá eran totalmente incapaces de prestar el servicio de aseo.

«Se vulneraron los principios constitucionales de libre empresa y competencia, pues impusieron una serie de restricciones y limitaciones para que otras empresas, distintas a las del Distrito, no prestaran el servicio de aseo a partir del 18 de diciembre de 2012», indica el órgano de control.