En sus primeras firmas de actos administrativos como Ministro de Minas y Energía, el economista Diego Mesa Puyo, conjuntamente con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, firmó la resolución que define cuáles son los energéticos de cero y bajas emisiones y que son considerados como combustibles limpios para un transporte sostenible y más limpio en el país.

En este sentido, se determinaron como energéticos de cero emisiones al hidrógeno y a la energía eléctrica para movilidad, mientras que, entre los energéticos de bajas emisiones, se consideraron el gas natural, el GLP, la gasolina, el etanol y sus mezclas con contenido de azufre máximo de 50 ppm, el diésel y el biodiésel y sus mezclas con contenido de azufre máximo de 50 ppm.

La resolución expedida define los combustibles limpios teniendo como criterio fundamental el contenido de componentes nocivos para la salud y para el medio ambiente, ya que el 80% del aporte de partículas al aire se atribuye a las fuentes móviles, mientras que el 20% restante se atribuye a las fuentes fijas; por eso, es una oportunidad para contribuir a la reducción de emisiones de gases efecto invernadero y material particulado, y a la mejora en la calidad del aire en el país.

«Con la resolución de cero y bajas emisiones seguimos impulsando la incorporación de tecnologías más limpias y eficientes para la movilidad de los colombianos, aportando nuevas acciones para la transición energética de nuestro país. Esto se traduce en mayor protección del medio ambiente y una mejor calidad del aire, en beneficio de los ciudadanos», aseguró el Ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.

La resolución da cumplimiento a una de las metas que se trazó el Gobierno del Presidente Iván Duque en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, en el que se estipuló que los ministerios de Minas y Energía y de Ambiente y Desarrollo Sostenible debían definir qué combustibles son más limpios para el consumo en el país. De este modo, los municipios y distritos podrán formulan, adoptan y ejecutar planes de movilidad sostenible y segura, dando además prelación al transporte público con energéticos de cero o bajas emisiones.

Además, se da continuidad al cumplimiento de los compromisos internacionales del país sobre cambio climático y del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático del sector minero-energético, lo que le permite a la industria contribuir a la meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 20 por ciento, con respecto a las emisiones proyectadas para el año 2030.