En medio de esta coyuntura generada por el COVID-19 en todo el mundo, la tecnología aporta herramientas que buscan minimizar el impacto y detener el paso del virus. Varios países, incluyendo a Colombia, están utilizando cámaras termográficas para combatir el avance de esta enfermedad causada por el nuevo coronavirus.

El uso de esta tecnología en lugares de gran concurrencia de personas, como aeropuertos, terminales de transporte y espacios concurridos, permite la identificación oportuna de personas con temperatura corporal alta para que, mientras se toman medidas oportunas, eviten el contagio a otros al limitar al máximo la interacción social.

La cámara utiliza un detector de radiación térmica infrarroja con resolución, sensibilidad y precisión específicas para medir la temperatura del cuerpo humano. El resultado, una imagen termográfica intuitiva y detallada, que muestra el contraste térmico a través de diferentes colores y mediante un software se detecta la temperatura máxima de una arteria al lado del canal lagrimal.

La función llamada «screening» permite identificar a través de un  sistema inteligente partes clave de la cara de las personas y mediante un software realizar mediciones instantáneamente. Si la esquina del ojo (conducto lagrimal) tiene una temperatura superior a lo que se considera normal, se puede seleccionar a la persona para un examen adicional y diagnósticos específicos para detectar el nuevo coronavirus.

Un algoritmo específico es esencial para el proceso, ya que mide la temperatura en las partes correctas de la cara. Sin esta función, la detección de signos de fiebre no funcionaría, ya que no es suficiente solo apuntar la cámara a la persona. Sin embargo es importante resaltar que el procedimiento rápido, no invasivo y eficiente, no es un sustituto de la prueba de diagnóstico COVID-19.

Gran parte del equipo utilizado en las pruebas de detección en empresas, equipos de rescate, aeropuertos y estaciones de autobuses de todo el mundo proviene de FLIR Systems, el líder mundial en cámaras termográficas. «Nuestras plantas producen cuatro veces más que la carga de fabricación normal para soportar este momento global crítico», señaló Macson Guedes, gerente y director de ventas de la compañía en América Latina.

No todas las cámaras termográficas se pueden utilizar para este propósito, advierte Guedes. «Hemos desarrollado modelos específicos para detectar casos de temperatura corporal elevada. Las cámaras termográficas industriales no son convenientes para este uso, por ejemplo, ya que tienen una precisión de 2° C más o menos. Están hechas para medir la temperatura de los motores, entre otras cosas, y podría empeorar la situación si se emplea en esta misión”, añade.