Durante los primeros seis meses de 2020, el porcentaje de sistemas atacados en las industrias de petróleo y gas, y de automatización de edificios, aumentó en comparación con el primer y segundo semestre de 2019.

Este crecimiento se produjo al disminuir el porcentaje de computadoras con sistemas de control industrial (ICS) atacadas en la mayoría de las industrias, pues los ciberdelincuentes cambiaron su interés hacia la distribución de amenazas más específicas y dirigidas.

Los ataques contra las organizaciones industriales siempre tienen el potencial de ser especialmente devastadores, tanto en lo que se refiere a la interrupción de la producción como a pérdidas financieras. Además, los ataques contra empresas industriales se han vuelto más selectivos, organizados por agentes de amenazas complejos que cuentan con amplios recursos y cuyos objetivos no solo pueden ser las ganancias financieras, sino también el ciberespionaje.

Durante el invierno, la primavera y principios del verano pasados, las industrias más propensas a sufrir ataques eran la de automatización de edificios, así como la de petróleo y gas. Los ataques contra esta última tienen el potencial de ser especialmente devastadores, dadas las enormes pérdidas financieras ya sufridas como resultado de la reciente pandemia. El porcentaje de computadoras ICS en las que se bloquearon objetos maliciosos aumentó del 38% en el segundo semestre de 2019 al 39,9% en el primer semestre de 2020 en la industria de la automatización de edificios y del 36,3 al 37,8% en la industria de petróleo y gas.

Porcentaje de equipos ICS donde se bloquearon objetos maliciosos en industrias seleccionadas

En general, los sistemas de automatización de edificios tienden a estar más expuestos a ataques. A menudo tienen una mayor superficie de ataque que las computadoras ICS tradicionales porque con frecuencia están conectados a redes corporativas y a Internet. Al mismo tiempo, debido a que tradicionalmente pertenecen a organizaciones de contratistas, estos sistemas no siempre son administrados por el personal de Seguridad Informática de la organización, lo que los convierte en un objetivo más fácil.

El crecimiento del porcentaje de computadoras ICS atacadas en la industria del petróleo y gas puede remontarse al desarrollo de una variedad de gusanos (programas maliciosos que se multiplican automáticamente en el dispositivo infectado) escritos en lenguajes de scripts, específicamente Python y PowerShell. Estos gusanos pueden recopilar credenciales de autenticación de la memoria de los procesos del sistema utilizando diferentes versiones del utensilio llamado Mimikatz. Desde finales de marzo hasta mediados de junio de 2020, se detectó una gran cantidad de estos gusanos, principalmente en China y Oriente Medio. En el caso de América Latina, países como Perú, Ecuador y México se encuentran entre las naciones en donde fueron bloqueados el mayor número de objetos maliciosos.