Luego del impacto sin precedentes que representó este año la Covid – 19 para el sector turístico, Raquel Garavito, presidenta del Fondo Nacional de Turismo (Fontur), afirmó que el turismo en Colombia se ha recuperado en un 20% luego del cierre total que tuvo la industria por culpa de la pandemia.

Lo que evidencia no sólo el amplio camino por recorrer, sino la resiliencia del sector para convertir la crisis en una oportunidad, donde ha sido necesario repensar estrategias que contribuyan con la reactivación gradual a partir de estrictos protocolos de seguridad y donde el elemento más importante a trabajar será la recuperación de la confianza del consumidor.

En ese sentido, teniendo en cuenta que se avecina el 2021, Willem Van Rossem, docente de Ostelea, escuela de management en turismo, ha recopilado algunas de las posibles tendencias y actividades turísticas que predominarán el próximo año.

• Turismo de naturaleza: Su actividad está bastante diversificada y gira en torno al contacto con la naturaleza y su preservación, por lo que se encuentra profundamente ligado con el turismo sostenible. Tomará fuerza debido a la apreciación de la naturaleza y los espacios verdes, después de haber sufrido el lockdown y haber estado encerrado en casa o en las grandes ciudades durante mucho tiempo.
• Turismo nacional: En cuanto al redescubrimiento del propio país, cultura y región por no poder o querer viajar lejos. Es una tendencia que se caracteriza por los destinos de viajes nacionales o domésticos, implica la movilización del viajero dentro de las fronteras de su propio país y será cada vez más local de acuerdo con la cercanía del destino con el sitio de origen.
• Turismo rural: Alquiler de casas rurales y de caravanas, quedarse en campings, actividades y deportes en el aire libre serán muy demandadas. Durante la pandemia, la alternativa de turismo rural y de naturaleza se ha hecho cada vez más popular. El turista quiere viajar a pequeñas comunidades, por lo general rurales, con la finalidad de conocer su estilo de vida y cultura o, en algunos casos, desconectarse de la ciudad.
• A corto plazo la distancia será muy importante. La gente no querrá o no podrá volar lejos y buscaran destinos más cercanos a los que puedan desplazarse en coche. También dejarán las grandes ciudades y preferirán el campo, las montañas y las costas. Y se buscarán destinos menos masivos que es una gran oportunidad para los lugares emergentes o menos populares hasta ahora.
Para el docente de Ostelea, el mundo está bajo asalto a nivel sanitario y económico, donde es claro que todo el proceso de reactivación tardará un par de años para volver a la ‘verdadera normalidad’. Sin embargo, se continúa avanzando de manera acelerada en medio de la incertidumbre y la tecnología que entra a desempeñar un papel cada vez más significativo.

Para Rossem “Antes de la pandemia ya se venía trabajando en un proceso de adaptación que hoy en día es indispensable. La aceptación de plataformas digitales para pedir (Amazon o takeaway), pagar o incluso reunirse, para bien o para mal, es algo que se va a quedar”.

Ahora bien, los profesionales serán parte fundamental de todo el proceso, serán los encargados de reinventar e innovar los productos y servicios garantizando una excelente experiencia para el turista. “Nuestro sector siempre ha sido y es muy resiliente. No sólo ha sobrevivido a diferentes crisis, sino que siempre ha sido capaz de adaptarse y salir triunfante. La gente quiere y necesita viajar, descubrir, compartir por razones personales y/o profesionales. Eso nunca cambiara. Es algo llevamos en nuestro ADN. Somos sembradores de felicidad y sé que la gente volverá a buscar esos momentos de deleite que sólo el sector turístico pueda brindar” afirmó Rossem.