El mundo de hoy se mueve a la velocidad de Internet y la transmisión de datos incide en cada actividad humana, sean estas: educación, seguridad, salud, producción y actividad principal de cada país o región.

Esto representa para los operadores un desafío complejo en el despliegue de sus redes que garanticen una comunicación segura y veloz a partir de la sinergia entre las redes fijas y móviles, así como en la aplicación de tecnologías alámbricas e inalámbricas.

El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas prevé que el 68% de la población mundial ocupará áreas urbanas en el 2050, al tiempo que el desarrollo de la infraestructura y la industria llegará a lugares aún más apartados de la geografía; requiriendo en ambos casos un desarrollo sostenible dependiente de la apropiada gestión de crecimiento y lógicamente de una adecuada administración de los recursos tecnológicos, generando la transformación en las necesidades de conexión de datos, haciéndolas más exigentes en seguridad y calidad y solicitando a los proveedores de servicios despliegues diversos como el entorno donde se llevarán a cabo.

Conexiones alámbricas e inalámbricas, una cuestión de sinergia

El desarrollo en redes alámbricas proviene en muchos casos de la industria inalámbrica. Se espera que la escala de desarrollo de las redes inalámbricas 5G, proporcionen conexiones más veloces, con mayor capacidad de tráfico que su antecesor; esto hará que los operadores de redes fijas deban considerar nuevos factores: como la cantidad de aparatos inalámbricos, dispositivos IoT (Internet de las Cosas) en las terminales de la red que requieren energía, las conexiones punto a punto y punto multipunto, y la geografía misma del terreno. Esto exigirá a los operadores a repensar sus redes de forma convergente.

Según Carlos De Lamadrid, director de ventas Latam de InfiNet Wireless, “en la actualidad estamos plagados de soluciones inalámbricas de banda ancha fija FBWA que no resuelven las necesidades de conectividad, sino que prometen una solución a todas las necesidades, pero sin enfoque, generando confusiones en los clientes que muchas veces no ven satisfechas sus expectativas o son obligados a volver a invertir en otras soluciones”.