“2019 no fue un año fácil para el sector palmero colombiano, el cual enfrentó dificultades en productividad, dada la disminución de 6 % en el contexto nacional comparada con 2018, y la coyuntura de bajos precios internacionales, lo cual afectó el ingreso y la rentabilidad de las empresas y por consiguiente los aportes al Fondo de Fomento Palmero, principal fuente de financiación para el Centro de Investigación”, expresó Alexandre Cooman, Director General de Cenipalma.

“Ante este panorama, la Corporación tuvo que ajustar sus proyectos a la realidad económica del sector, pero a pesar de ello se lograron buenos resultados, producto de las áreas de Investigación y Extensión y por esto miramos con optimismo el presente año”, aseguró Alexandre Cooman.

“En materia de sanidad, seguiremos en la identificación del comportamiento y estrategias de manejo de la Pudrición del cogollo (PC), por zona agroecológica y de acuerdo con cada escenario donde se presenta, considerando la incidencia y severidad, cultivares y la edad de plantación, entre otros factores, indicó Alexandre Cooman, al tiempo que consideró que “si bien el departamento del Magdalena vive actualmente una crisis por la epidemia de la PC, se realizaron numerosas gestiones en apoyo a los productores de este departamento y se contemplan importantes iniciativas de renovación productiva con cultivares OxG”.

Precisó que en mejoramiento genético se tienen avances promisorios de clones sobrevivientes a PC en Puerto Wilches y Tumaco, así como en la selección de genes de resistencia a PC en guineensis., “en 2020 se iniciará una evaluación de diferentes semillas experimentales con participación de productores de las cuatro zonas palmeras”

“En cuanto a la Marchitez letal, se continúa en la identificación del agente causal de la enfermedad, utilizando herramientas modernas de biología molecular, mientras tanto con el manejo coordinado y regional de la enfermedad se observó una baja en la tasa de desarrollo de la enfermedad en 2019”, argumentó el Director General de Cenipalma.

Explicó que el laboratorio de microorganismos del grupo de Entomología de Cenipalma cuenta con un banco de cepas de hongos entomopatógenos, aislados de insectos, asociadas al cultivo de la palma de aceite en Colombia, para evaluar las características morfológicas, macroscópicas y microscópicas, así como su caracterización molecular de las especies más promisorias, especialmente para el control de las plagas más importantes.

Subrayó que “después de varios años de altas afectaciones de plantaciones jóvenes de la zona suroccidental por Sagalassa valida, se pude dar este problema por superado, gracias a un trabajo colaborativo entre palmicultores de la zona y Cenipalma”.