El tratamiento con plasma de convalecientes para pacientes con COVID-19 es el más esperanzador de todos los que se investigan actualmente”.

Así lo señalan los doctores Juan-Manuel Anaya, Rubén Mantilla y Yhojan Rodríguez, de la Clínica del Occidente, que hacen parte de un grupo interdisciplinario conformado por investigadores del Centro de Estudio de Enfermedades Autoinmunes (CREA) de la Universidad del Rosario en Bogotá; de la Universidad CES de Medellín, del Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en Salud (IDCBIS), de Bogotá; de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud (FUCS); y de Servicios y Asesoría en Infectología, de Bogotá, que estudian el tratamiento con plasma para pacientes con COVID-19.

¿Cómo se llevará a cabo el estudio?

De acuerdo con el doctor Anaya, para comprobar el éxito del tratamiento, se tendrá que tratar a un grupo de 90 pacientes para poder hacer un análisis correcto. “Se trata de un estudio controlado, es decir compararemos la eficacia del plasma de convalecientes contra otro tratamiento. Así sabremos si en realidad es útil o no. En el laboratorio evaluaremos la respuesta inmune de todos los pacientes”, afirma Anaya.

En este sentido, los donantes de plasma deberán ser pacientes recuperados de COVID-19 que, luego de 14 días de haber sido curados, quieran participar voluntariamente y tengan dos pruebas moleculares negativas para Coronavirus. “Es importante destacar que el donante no puede ser portador del virus pues si bien todos los pacientes generan anticuerpos, no pueden tener la enfermedad activa para participar del ensayo clínico”, explica el doctor Anaya.

En cuanto al perfil del receptor del tratamiento este debe ser un paciente con COVID-19, mayor de 18 años y menor de 60, sin enfermedad adicional y que esté hospitalizado, pero no en unidad de cuidados intensivos. Su participación en el estudio debe ser voluntaria. “En función de los resultados el Ministerio de Salud y Protección Social podría optar por hacer una recomendación, bien a favor o en contra. El grupo PC-COVID-19 ha insistido en que esta iniciativa debe ser nacional, institucional y pública. Es decir, gratuita”, concluye el doctor Anaya.