En el mundo, la lucha por los derechos de la mujer fue reconocida a mediados del siglo XIX, producto de los grandes cambios que las guerras y la evolución de la industria atrajeron al panorama social y en el que la mujer adquirió, progresivamente, un nuevo rol en las diferentes economías del mundo. Las mujeres dejaron de ser sólo madres y esposas, se convirtieron en ciudadanas competentes con participación democrática, gracias al acceso al voto, sujetos de derechos constitucionales y, entre muchas cosas, accedieron a la educación superior.

Latinoamérica y, por consiguiente, Colombia no fueron la excepción. En 1935, Gerda Westendorp Restrepo fue la primera mujer que ingresó al programa de medicina en la Universidad Nacional de Colombia, la primera de muchas en escribir la historia como hoy se conoce.

En el caso de la optometría, mujeres como la Dra. Lucía González de Martínez, quien fue elegida para ser presidente de la Federación Colombiana de Optómetras en 1933, se volvieron influyentes en este campo.

Desde entonces, compañías nacionales e internacionales de este sector, al igual que empresas de otras industrias, se han comprometido con apoyar la reivindicación de derechos de la mujer en el país, no sólo garantizando la cuota femenina en sus organizaciones o permitiéndoles liderar en cargos de alta gerencia, sino también a través de robustas políticas de equidad de género.

Es el caso de GMO, reconocida óptica en Colombia que hace parte de la multinacional italiana Essilor Luxottica Group, líder en fabricación y distribución de las principales marcas de gafas de sol y monturas oftálmicas, actualmente, cuenta con un equipo de profesionales confirmado por 98 optómetras de los cuales, 78 son mujeres. Así mismo, de su fuerza comercial, calculada en 227 asesores comerciales, 145 son de género femenino y 35 de 46 jefes de tienda también lo son.

Yohana Chacón, esposa y madre de Samuel, de 3 años, es jefe de Dirección Científica de GMO, quien con 12 años de trayectoria en la compañía se ha convertido en una muy relevante vocera de salud visual del sector.

“Qué mejor forma de mostrar que las cosas están cambiando para las mujeres que ver la apuesta de inclusión de empresas como GMO. Las industrias incluyentes son, con toda seguridad, aquellas que no sólo nos brindan oportunidades de visibilidad en cargos directivos o tienen políticas de equidad de género desarrolladas, sino también nos permiten llevar ese mensaje de empoderamiento a todas las mujeres”, afirmó Chacón.