El sector de la vivienda desempeña un papel fundamental en el bienestar de los hogares y el crecimiento económico y protegerlo es determinante en la equidad y la lucha contra la pobreza.

Por esa razón, la banca en Colombia en cabeza de Asobancaria respalda el anuncio realizado por el Presidente de la República y el Ministro de Vivienda de habilitar 100.000 cupos de subsidio para vivienda de interés social desde el segundo semestre del año hasta el 2022, acompañados de otros 100.000 cupos destinados a viviendas No VIS con valor techo de 500 SMMLV.

En ese sentido, estos apoyos permitirán una favorable reducción de las cuotas de los créditos durante los primeros siete años, lo que, aunado al entorno de libre competencia bancaria que ha significado tasas de interés históricamente bajas, genera un ambiente más favorable para adquirir vivienda.

La banca siempre ha trabajado por el desarrollo del sector de la vivienda junto al Gobierno Nacional, llegando a un nivel de profundización financiera que representa el 7,7% en la relación cartera total de vivienda sobre PIB. Por eso, el anuncio del subsidio permite avanzar en el acceso a unidades habitacionales dignas para los ciudadanos, en un país que reporta 9,8% de déficit de vivienda cuantitativo en los hogares.

En una coyuntura tan compleja como la que enfrentan los colombianos por cuenta de la emergencia sanitaria, cabe recordar que la actividad constructora impulsa varios subsegmentos de la economía vía encadenamientos productivos y demanda de insumos, lo que permite una saludable generación de puestos de trabajo. De hecho, este sector representa cerca del 7% del empleo del país.

Entendemos que la implementación de los anuncios realizados requiere surtir procedimientos previos al interior del gobierno, tanto en temas relacionados con la consecución del aval fiscal, como en el desarrollo de la normatividad respectiva, lo que puede conllevar varias semanas. Desde ya, la banca manifiesta toda su disposición para acompañar este proceso y trabajar coordinadamente en la necesaria adecuación de nuestros sistemas a la reglamentación por expedir, de modo que impulsemos juntos la reactivación económica, la demanda de empleos y la concreción del sueño de tantos hogares de tener casa propia.