Desde siempre, las riendas de los condominios en Colombia ha sido un oficio poco organizado. Cualquier persona, natural o jurídica, con conocimientos sobre la Ley 675 de 2001 tiene el derecho de administrar una propiedad horizontal. Las responsabilidades son altas y – muchas veces – las credenciales escasas. Buena parte del sector empieza a exigir que el ejercicio de un administrador se profesionalice.

Tal como lo explica Omar Cortés, gerente de Edifito.co, software administrativo y contable de condominios, la naturaleza de las viviendas multifamiliares (sobre todo con las tendencias actuales, cuyos conjuntos albergan centenas de familias) exige que los administradores tengan una titulación en carreras afines (administración de empresas o ingeniería industrial, por ejemplo), jamás un bachiller o técnico.

A criterio del profesional- quien se dedica a tecnificar los procesos informativos, administrativos y contables en conjuntos residenciales y ha sido testigo de los tropiezos que el entorno tiene- una propiedad horizontal es una empresa compleja y como tal requiere a su mando una persona con las habilidades académicas, intelectuales y éticas suficientes.

“Si no profesionalizamos el sector esto no va a funcionar. La administración de una propiedad horizontal no puede seguir siendo tan artesanal como lo ha sido hasta ahora. Los procesos deben mejorar y eso se logra con una persona idónea que escatime en procesos y procedimientos”.

Cortés explica que de la mala administración de un conjunto residencial surgen situaciones como la explosión de los shut de basura, avería o desplome de ascensores, incendios eléctricos o – de las más comunes – malversación de fondos.

Los condominios son responsables

Pero mientras la profesionalización del oficio no se concrete legalmente en el país, la contratación de las personas indicadas recae sobre los condominios (copropietarios). De este tema parte otro gran problema, según el gerente de Edifito.

Para él, las contrataciones de los administradores deben hacerse tomando en cuenta sus habilidades, experiencias y resultados con otros conjuntos. Lamentablemente, expresa, los condominios escogen a la persona que cobra menos. “Esta es, casi siempre, quien peor administra”.

“Estamos hablando de un tema cultural. El 90% de los conjuntos del país tienen problemas y todo radica en la contratación de personas no capacitadas para la responsabilidad que es administrar un condominio. Este es un sector mal pagado, lo que promueve la corrupción interna”.

Asegura Cortés que el Consejo de Administración- compuesto por copropietarios- está en la obligación de velar por el cabal cumplimiento del administrador, tiene el derecho de pedir auditorias y puede saber si los procesos se están llevando a cabo con claridad.