La industria minera ha comenzado hace algún tiempo la incorporación de soluciones tecnológicas para optimizar sus procesos así también como su gestión en seguridad.

Por: Álvaro Carranza,Gerente Ventas Minería
       Motorola Solutions

El reciente incidente de los mineros de Copiapó (Chile) ha vuelto los ojos del mundo hacia el sector, y además, hacia la utilización de la tecnología como medio para brindar asistencia en situaciones críticas y de emergencia para las personas.

El sector minero utiliza principalmente tres tipos de tecnologías en sus operaciones. Para la comunicación del personal se utilizan las radios de dos vías, tanto para la comunicación uno a uno como entre grupos de trabajo para la coordinación efectiva de las distintas actividades. Por otra parte, son cada vez más frecuentes los despliegues de redes de banda ancha inalámbricas para establecer la comunicación con las ciudades cercanas —las faenas mineras generalmente se encuentran alejadas de las áreas urbanas— y también para establecer las comunicaciones dentro de las distintas áreas de la empresa. Además, otra tendencia marcada es la incorporación de computadoras móviles o PDA para la recolección de datos en campo, un área fundamental en esta industria. Este tipo de terminales debe ser fundamentalmente robustas para resistir las altas y bajas temperaturas, la acción del polvo, nieve y agua, como lo son las terminales MC9090 y MC75 de Motorola, ya que en muchos casos las faenas mineras funcionan en lugares remotos de la alta montaña, donde las condiciones son extremas.

En la industria minera, las medidas de seguridad suelen tener exigencias muy altas. Los empleados deben realizarse frecuentemente exámenes médicos para monitorear su salud, y es obligatorio el uso del equipamiento de seguridad personal en todo momento. Pero también las tecnologías de radiocomunicación pueden ser útiles para evitar accidentes, actuando fundamentalmente de manera preventiva. La comunicación permite una mejor coordinación del personal para el control de áreas en procedimientos peligrosos, como por ejemplo, el manejo de explosivos en las zonas productivas de la mina. Pero también resultan de gran utilidad ante la ocurrencia de accidentes, ayudando a detectar e informar los hechos de manera más rápida y permitiendo una mejor atención a los posibles afectados, con los recursos más adecuados.

En este sentido, las tecnologías de radiocomunicaciones digitales ofrecen una ventaja clara. Proporcionan mayor confiabilidad y alta disponibilidad en las comunicaciones, así como mayor capacidad de transmisión —pudiendo incluso realizarse comunicaciones de datos y telefonía desde la misma radio— y otras opciones de gran utilidad, como GPS. Sin embargo, la digitalización tiene aún un largo camino por recorrer. En el caso de Chile, entre el 60 y el 70 por ciento de los establecimientos mineros aún emplean tecnologías analógicas, siendo Chile uno de los países más avanzados a nivel mundial en este sector. A nivel regional, las estimaciones son aún menos optimistas. 

Las empresas, sin embargo, son conscientes de los beneficios que puede ofrecerle la implementación de tecnologías de comunicaciones a su trabajo diario. Y también, del aporte fundamental que éstas realizan al cuidado de su activo más importante: sus empleados.