Basada en una historia real, Moneyball es una película para todo aquel que alguna vez ha soñado con desafiar al sistema.

 

Brad Pitt protagoniza a Billy Beane, el director general de los Oakland A’s y el tipo que arma al equipo, quien tiene una revelación: todo el conocimiento general del béisbol está mal. Obligado a reinventar su equipo con un presupuesto limitado, Beane tendrá que ser más astuto que los clubes más adinerados.

Estos equipos de atletas únicos con el graduado de la Ivy League, Peter Brand (Jonah Hill) en una extraña sociedad, reclutan jugadores baratos que los cazatalentos llaman defectuosos, pero todos ellos tienen la habilidad de permanecer en la base, hacer corridas y ganar partidos.

Es más que béisbol, es una revolución – una que reta las tradiciones de la vieja escuela y pone a Beane en la mira de quienes aseguran que él está arrancando el corazón y el alma de este deporte.

Jugar El Juego de la Fortuna


En 2003 Michael Lewis, ex vendedor de inversiones de Salomon Brothers convertido en autor, conocido entonces por sus best sellers empresariales y políticos como Liar’s Poker y The New New Thing, publicó un libro sobre beisbol.  Pero no se trataba únicamente de beisbol. 

En la superficie narra cómo el subfinanciado e infravalorado equipo de los Oakland A’s superó un injusto sistema de grandes sumas de dinero y equipos poderosos.  Pero en verdad es la historia de la fascinante mezcla de hombres detrás de un importante cambio cultural y la manera en que una visión riesgosa, nacida de la necesidad, se hizo realidad cuando un equipo parchado de gente desechada por perjuicios infundados, tiene al fin la oportunidad de demostrar su potencial.

Ahora el libro de Lewis se adaptó para una película, El Juego de la Fortuna, con Brad Pitt como Billy Beane, Gerente General de los A’s, el hombre que debió pensar de forma distinta y reinventar las reglas para que su equipo pudiera competir.  “El Juego de la Fortuna es la clásica historia del más débil”, afirma Pitt, que también es productor del proyecto.  “Ellos se enfrentan al sistema.  ¿Cómo van a sobrevivir, cómo van a competir?  Incluso si consiguen buenos talentos, estos jugadores son atraídos por el gran mercado, equipos con mucho dinero.  Entonces estos tipos deciden que no pueden pelear contra los otros bajo sus reglas, pues van a perder.  Debían reexaminar todo, buscar conocimiento nuevo, encontrar alguna clase de justicia”.

A primera vista parecería que el revolucionario best seller de Lewis no se prestaba para una adaptación cinematográfica.  El libro estudia las ineficiencias y omisiones en la industria del beisbol y presenta casos de elementos infravalorados (jugadores, estrategias, tácticas), usando análisis de estadísticas y teorías.  Pero en el centro de todo está Billy Beane en una búsqueda quijotesca y en el curso de la historia ocurre algo inesperado.  Su anhelo de un campeonato lo conduce a algo más grande e importante.  Los pasillos y oficinas del Oakland Coliseum se vuelven un improbable escenario para la inspiración y la redención.

El libro de Lewis arroja luz sobre los obstáculos del pensamiento de grupo y la forma en que la intuición irracional y la ‘sabiduría’ convencional han dominado a las instituciones a lo largo de la historia.  Desafiar a un sistema invariablemente provoca una lucha.  La película El Juego de la Fortuna se basó en las experiencias de un hombre que decidió pelear.  Intercaladas entre las capas de estadísticas, la película narra la historia más tranquila, más profunda y más personal de Billy Beane, que debe resistir momentos de desconfianza en sí mismo y también demostrar verdadera valentía en la vida real.

“Siempre que se adapta un libro para el cine, hay dos posibilidades: que los realizadores cinematográficos se apeguen al libro, o que hagan su propia historia”, dice Michael Lewis.  “Con El Juego de la Fortuna, francamente me preguntaba cómo lo harían pues la obra no tiene una narrativa sencilla ni el aspecto dramático que usualmente ves en una película. 

Así que era difícil romper los códigos y entender bien el concepto; tuve una sorpresa muy agradable al ver que Bennett y los guionistas hicieron lo imposible, no sólo me gustó la cinta, también me impresionó lo bien que representa a mi libro.  Es honesta y genuina acerca de lo que ocurrió con Billy y los A’s, así como con lo que consiguieron”.