Bogotá. El ruido, cada vez más fuerte, del río Garagoa es señal de que estamos cerca de la orilla y que es hora de pensar en cruzar al otro lado, para llegar a la vereda Juntas, municipio de Chinavita, en el departamento de Boyacá.

 

Lo complicado es precisamente el paso, un paso que se debe realizar, desde hace un año, por un improvisado paso construido con cinco guaduas puestas sobre dos rocas. Allí a diario han tenido que transitar más de 300 personas que viven de un lado y otro del río y que es empleado porque es su única forma de movilidad.

Hace un año, en la temporada de lluvias, una creciente se llevó el puente peatonal y con ello la tranquilidad de los habitantes de las veredas Juntas, Montejo, Tres Quebradas, Jordán, Cupavita, Quinches, Pachaute, Soaquirá Bajo, Soaquirá Arriba, Platanillas, Cisa Bajo, Cisa Medio y Cisa Arriba; ellos quedaron incomunicados y lo más complicado para salir a otro puente debían transitar hora y media, generando más complicaciones en lo económico, para la educación y lo social.

La situación fue puesta en conocimiento por parte de las autoridades municipales a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. De manera inmediata la UNGRD dio prioridad a esta comunidad e inició las labores pertinentes.

Un grupo de profesionales de la Unidad se desplazaron a la zona y realizaron los estudios pertinentes determinando que sí era viable la construcción de este puente que llevaría la esperanza y la prosperidad a los habitantes de toda la zona.

Fue así como iniciaron los trabajos que dejan como resultado un sistema vial de 55 metros que fue construido por los ciudadanos, los campesinos de la zona que sin más miramientos se dieron a la tarea de trabajar de la mano con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.

Por más de 60 días trabajaron, “metiendo el hombro” para conseguir que sus familias y las de todos los habitantes de la región pudieran emplear el puente y dejar atrás las complicaciones generadas la temporada de lluvias y lo más importante dejar de usar el improvisado puente de guadua que fue bautizado por ellos como “el puente militar”.

Fueron 55 metros que centímetro a centímetro fueron edificados por casi 100 personas que pusieron su empeño en que cada tuerza, cada tabla de madera, cada estructura metálica quedara como debía, en las mejores condiciones para que pueda ser transitado sin ningún problema.

Desde el sábado 27 de abril, los más de 300 ciudadanos, gracias al apoyo de la UNGRD (entidad que entregó los materiales para la edificación de este sistema peatonal fuera un hecho) y al trabajo de la ciudadanía, tienen un puente de la esperanza y la prosperidad.

Chinavita (Boyacá), es un municipio que se encuentra enclavado entre montañas, con unas temperaturas que van entre los 17 y 22 grados centígrados, rico en café, miel, caña de azúcar y gente trabajadora y emprendedora.

Al oriente están las partes altas, y se destaca la sabana de Mundo Nuevo, en donde se encuentra la Laguna de la Tarea y varios parajes naturales propicios para camping de montaña. Al occidente limita con el rio Garagoa.

Es conocido como la «Puerta de Oro del valle de Tenza». Está localizado al sur oriente del departamento de Boyacá hace parte de la provincia de Neira. Chinavita es nombre chibcha que significa China: iluminado, Vita: Cumbre; cumbre iluminada.

Redactó: Yineth Pinilla Quintero