Romeo, un gato de raza Maine Coon, se convirtió en el primer felino en Colombia y uno de los pocos de América Latina en el cual se implantó un marcapasos para atender una patología cardíaca que lo afectaba desde tiempo atrás. La cirugía, única en su tipo en el país, fue practicada por especialistas de la Universidad CES de Medellín.

El felino de 9 años de edad llegó en diciembre de 2019 al Centro de Veterinaria y Zootecnia (CVZ) de la Universidad CES, ubicado en el municipio de Envigado, Antioquia, con síntomas de desmayo. Tras un riguroso diagnóstico, los médicos veterinarios determinaron que el animal padecía un bloqueo auroventricular de grado 3, es decir, una interrupción de los impulsos eléctricos de las aurículas a los ventrículos.

“Esta raza está predispuesta para tener problemas cardiológicos. Romeo llegó al CVZ en diciembre de 2019. En este momento estaba presentando desmayos cada minuto. Solo lograba levantarse y luego desvanecía y eso se daba a una actividad eléctrica de su corazón”, confirmó la Dra. María Adelaida Mejía Durango, coordinadora del área de Cardiología Veterinaria del Centro.

Tras conocerse el diagnóstico, los propietarios de Romeo y el personal médico veterinario del CVZ iniciaron una maratónica labor para evitar la muerte y suplir la deficiencia cardíaca. En la búsqueda de soluciones, acudieron por primera vez a consultas a CES Cardiología, una unidad de cardiología con personal profesional de todas las especialidades en salud humana, respaldada por la Universidad CES.

Fue entonces como el pasado 24 de enero de 2020 un grupo especialistas de la salud humana y animal integrado por dos anestesiólogos, cuatro cardiólogos, un médico internista, un neurocirujano veterinario, dos instrumentadores, un radiólogo, una estudiante de último semestre de Medicina Veterinaria y auxiliares participaron en la cirugía de implante de marcapasos en el quirófano del Centro de Veterinaria y Zootecnia (CVZ).

Hacia las 12:45 del mediodía inició el procedimiento, la primera de su tipo que se hace a un felino en el país. La intervención consistió en implantar electrodos en el corazón del animal por medio de una toracotomía, según explicó el cirujano cardiovascular de CES Cardiología, Dr. Luis Andrés Vélez.

“Por la anatomía del gato y por facilidad era mejor implantar unos electrodos en el corazón, pero a través de una toracotomía, es decir, a través de abrir el pecho del gatico y llegar hasta el corazón para implantar unos electrodos ahí de forma que el bloqueo se pueda resolver con un marcapasos, que en el momento en que el gato lo necesite el marcapasos va a estar ahí funcionando y va a evitar que el gato se nos muera”, precisó el cirujano cardiovascular, especialista en salud humana.