Todas las empresas tienen una cuota de responsabilidad frente al desarrollo y cuidado que debe ofrecerse a los niños, pilares de las futuras generaciones y, por ende, del desarrollo de un país.

La compañía  Holcim invierte en programas y proyectos de largo alcance enfocados en los niños, destinados a formar, apoyar su crecimiento, incentivar el liderazgo, promover sus capacidades, promocionar su cuidado, y convertirlos en multiplicadores de buenas prácticas, de desarrollo y conciencia sostenible.

Hace más de 20 años creó el Liceo Holcim, colegio de la compañía en Nobsa, Boyacá, posicionado hoy gracias a su calidad educativa, como uno de los seis mejores del departamento, y el segundo del municipio.

Cientos de niños y jóvenes han pisado sus aulas, disfrutando una educación de calidad que les permite graduarse con doble titulación (Bachiller Técnico y Técnicos en Explotaciones Agropecuarias dado por el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena) y disfrutar de una visión educativa única para empoderarlos y potenciarlos, con actividades y programas como los siguientes:

  • Una apuesta por un entorno que respete los derechos humanos: donde la fuerza tradicionalmente dada a los directivos y docentes, la tienen los niños, que bajo la figura de comisiones de ética, promueven el diálogo y resolución de problemas con compañeros, actuando como garantes de este proceso, cuando los conflictos no conllevan agresión física o daño psicológico.
  • Acompañamiento académico para cumplir logros: mecanismo para garantizar los derechos básicos de aprendizaje de todos los estudiantes, para alcanzar sus logros frente a las dificultades en las competencias básicas.
  • Filosofía para niños: un programa donde se enfatiza que la infancia no es una cuestión de edad, y que aquella curiosidad, disposición para la pregunta o lectura de estos primeros años, debe vivirse a plenitud, redundando en lo académico.
  • No tareas para casa: los niños del Liceo Holcim tienen un espacio de aprendizaje en el colegio, por lo tanto, el tiempo libre es usado para fortalecer espacios de diálogo en familia y aprovechar las escuelas de formación para su crecimiento que ofrece la alcaldía de Nobsa.
  • Sana alimentación: el colegio incentiva el consumo de frutas y verduras a través de posibilidades dispuestas en el restaurante para que los niños escojan las que más les gustan y no lo que se impone.
  • Sesiones de gimnasia laboral: pausas activas en el aula de clase que fortalecen su salud física y donde todo el colegio se vincula 5 o 10 minutos. Una actividad que lidera un grupo de estudiantes y además promueve la integración.
  • Promoción de derechos: a través del manual de convivencia, actualizado cada año con el concurso de padres y docentes; desde un comité interno de convivencia apoyado por una psicóloga, director de grupo y rectora, para analizar casos particulares donde hay riesgos a la vida e integridad de un menor; con el desarrollo de un club o electiva sobre derechos humanos, que empodera a los niños para promover esos derechos a nivel institucional, entre otros.