Ancla y Viento en el marco del desarrollo sostenible y de responsabilidad social apoya a comunidades vulnerables en San Andrés Isla, Tumaco y Betania beneficiando con sus procesos a aproximadamente 240 familias, entre ellas madres cabezas de hogar.

“En Tumaco contamos con nuestra planta de recepción y tratamiento de pescado fresco y langostino respetando los periodos de veda, reproducción y tallas mínimas de las especies, Contratamos madres cabeza de familia para los diferentes procesos para posteriormente, comercializarlos a nivel nacional.  El pescado local tiene la gran ventaja de que se puede vender fresco, mientras que el importado viene en su mayoría congelado”, asegura Juan Fernando Vélez, Gerente de Ancla y Viento.

“La acuicultura se conoce como la producción controlada de los diferentes recursos acuáticos, en nuestro caso Tilapia (Negra y Roja). Este control implica la implementación en nuestro cultivo la Sirena de nuevas tecnologías, con esto queremos encontrar la forma más eficaz de asegurar que haya suficiente Tilapia para satisfacer nuestra demanda nacional y exportar a los EEUU. Nuestros cultivos de Tilapia en Betania, es una actividad sostenible que limita el impacto sobre la naturaleza y ofreciendo un mejor producto. Ancla y Viento está comprometida a satisfacer las necesidades del presente del producto sin afectar la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras”, concluye Vélez.

En San Andrés se realiza el acopio de langosta respetando el tiempo durante el cual está prohibido cazar este recurso, es decir, no compran el mismo y no lo comercializan, de igual manera “respetamos su talla mínima de captura permitiendo su reproducción.