Colombia es un país lleno de alegría, reconocido por la música y el baile en sus fiestas y carnavales, por el carisma de su gente, y por el empuje de las personas que trabajan por tener una vida mejor. Pero estas cualidades tan propias se ven afectadas cada que comienza un nuevo año, cuando ir a trabajar, a estudiar o a hacer vueltas en la calle regresan a la rutina.

Para explorar de qué forma los colombianos estaban viendo afectada esta actitud por factores del día a día fue el objetivo del 1er Barómetro de la sabrosura, un estudio elaborado por Papas Margarita en las principales ciudades del país.

Aunque 97.4% de los colombianos entrevistados declaran que nuestro país está lleno de gente alegre y llena de sabor, 56.7% de ellos piensa que la sabrosura que nos caracteriza se está opacando en los tiempos modernos por factores como el estrés, la tecnología, los trancones y el trabajo.

Según el Barómetro, la sabrosura de los colombianos se está viendo afectada por situaciones personales del día a día como el cansancio y las discusiones (30.5%), aspectos laborales como el estrés en la oficina (25.9%) y por las actitudes negativas de otras personas como la grosería, la indiferencia y la negatividad (22.8%).

Precisamente en el trabajo (42.7%) y en lugares públicos o donde se hacen trámites y vueltas (34.0%) es donde se presentan más momentos que le quitan la buena onda a las personas en el país.

La agitada vida en los centros urbanos también tiene impacto en la forma como nos sentimos y como percibimos el gozo y la sabrosura. 59.7% de los entrevistados en el Barómetro declara que los aspectos propios de las ciudades –como los trancones, la inseguridad y las condiciones climáticas– están afectando el característico sentimiento de alegría de los colombianos; mientras que el 32.3% de ellos sostiene que actitudes de las otras personas en las ciudades –como el mal genio, la grosería y la negatividad– es lo que más le quita buena vibra a sus días.

Pero no todo está perdido. El Barómetro también rescata esos momentos que llenan de sabrosura nuestra cotidianidad. En primer lugar (47.7%) se encuentran los aspectos familiares –estar cerca de los seres queridos, que estén sanos, estar con los hijos–, seguido de los pequeños momentos del día a día (23.8%) –escuchar música, tomarse un tinto, hacer pereza–. Tener trabajo, compartir con amigos y gozar de buena salud también se encuentran entre los aspectos que traen alegría a la cotidianidad de las personas.