La Vicepresidente Marta Lucía Ramírez, señaló que hay enormes retos pendientes en equidad de la Mujer, que serán prioridad para las seis mesas de trabajo del Consejo Asesor de Mujeres Empresarias, que fueron instaladas, durante la primera sesión del Consejo de Mujeres Empresarias.

Así lo expresó al referirse al escalafón del Foro Económico Mundial, en el que el país subió 18 puestos en cierre de brechas de equidad de género. Colombia pasó del puesto 40 al 22, y ascendió también 26 posiciones en materia de empoderamiento político, principalmente, por la existencia -por primera vez en la historia del país- de un gabinete ministerial paritario que tiene, además, a varias mujeres en cargos de liderazgo.

‘Cuando hablamos de lograr un país incluyente, un país en donde cerremos la brecha de pobreza y reduzcamos la inequidad entre las regiones, es porque sabemos que esa es una tarea pendiente hace muchos años’, dijo la Vicepresidente Ramírez, quien lideró el encuentro, con la Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, Gheidy Gallo.

Precisamente, el Consejo de Mujeres Empresarias busca articular una estrategia enmarcada en el talento, la formación, la capacidad de liderazgo y ejecución de las integrantes, con el fin de empoderar a las mujeres colombianas en la defensa y el pleno ejercicio de sus derechos y capacidades sociales, políticas y económicas.

En la reunión con mujeres que representan a gremios de la producción que generan casi 90 mil puestos directos en sectores que aportan el 27,3% del PIB, la alta funcionaria las invitó a multiplicar su experiencia para lograr que otras emprendedoras colombianas triunfen.

‘Cada una de ustedes es un ejemplo en su campo, pero todas sabemos cuántas mujeres se han quedado atrás porque se les cerraron las puertas, porque no tuvieron oportunidades, porque simplemente perdieron la esperanza. Tenemos que contribuir a que cada vez este proceso de emprendimientos, se haga con mucha más certeza, menos riesgo y más probabilidades de éxito’, dijo.

Se refirió también al desafío ético de mejorar la calidad de vida de la Mujer Rural. En este sentido, una de las prioridades es la capacitación y el apoyo a sus emprendimientos, para que pueden convertirse en un motor desarrollo nacional.