Si todos los planes del gobierno nacional se ejecutan como han sido proyectados, el 2025 será el año en que Colombia podrá comenzar la implementación de las redes 5G.

Sin embargo, esto depende de muchos factores, incluyendo la correcta ejecución de la reciente asignación de espectros, que obliga a los operadores favorecidos (Claro, Tigo y Partners) a subir sus redes de 2 y 3G a 4G para beneficiar a más de 3.600 localidades rurales de 32 departamentos del país que aún viven en el atraso tecnológico.

Así las cosas, el país, por fin, entrarán en una dinámica de modernización tangible que incluye las pruebas que este año comenzarán a realizarse para implementar la tecnología 5G, cuyo espectro se asignará en 2021.

Frente a este optimista panorama, Jhon Richard Martin, analiza aquí los principales retos que debe superar el país en el camino hacia la adopción de esta nueva tecnología. Y es que este será uno de los ejes centrales del 11° Congreso BICSI CALA – COLOMBIA que se realizará en Bogotá en el mes de mayo, y el cual reúne cada año a los más destacados profesionales del área TIC.

Según Martin, “este evento académico de especialistas servirá para estudiar el caso colombiano pues aquí no sólo se trata de disponer de los equipos, sino de regulaciones, infraestructura y de una real adecuación del ecosistema digital que permita aprovechar y hacer viable su masificación”.

En este sentido, para el experto, hay dos retos muy importantes a nivel regulatorio: el primero tiene que ver con la gestión del espectro en donde se debe garantizar un marco jurídico adecuado que facilite e incentive la inversión en tecnologías 5G. La normatividad deberá tener la flexibilidad que permita su actualización, conforme a las tendencias, necesidades de los usuarios y nuevos avances tecnológicos.

El otro reto importante es la armonización entre las necesidades de infraestructura, como en el caso de la seguridad ciudadana, el manejo de tráfico vehicular o las alarmas de contaminación ambiental, entre muchas otras aplicaciones, y las regulaciones ambientales sobre contaminación visual y radioeléctrica, producto de la densificación de la infraestructura que es necesaria para el despliegue de las redes 5G.