Por su misma naturaleza crónica y origen multifactorial, la lucha contra la obesidad tiene una alta complejidad. Es una de las enfermedades que afecta todos los aspectos de la vida de quien la padece, sobre todo, por su asociación a otras patologías, por lo que tratarla requiere que la persona no solo pierda peso sino que logre mantenerse y así pueda disminuir el riesgo en su salud.

Cualquier estrategia para lograr este objetivo requiere el cambio en los hábitos alimenticios y realizar actividad física de manera regular. Sin embargo, algunas personas, por su condición o estado de salud, deben complementarlo con opciones farmacológicas.

Estas alternativas ayudan a que el proceso de pérdida de peso se acelere, que en otros casos contribuya con el mantenimiento del control del peso o como complemento al tratamiento prescrito por el equipo multidisciplinario que aborda la obesidad.

¿Cuándo usar medicamentos en el tratamiento de la obesidad?

Como ya se dijo no todos los pacientes con problemas de peso son candidatos para la terapia farmacológica. Un marcador es el determinado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos), que dice que el uso de medicamentos para controlar el peso es recomendable en aquellos pacientes cuyo índice de masa corporal (IMC) es de 30 o más (con obesidad).

En dichos casos, la terapia farmacológica bien llevada puede ser de alto valor gracias a su efectividad. “Según diversos ensayos clínicos, el uso de medicamentos para el control del peso ha mostrado una reducción entre un 8% y un 15%, asociado a estilos de vida saludable”, explica Ariana Sierra, internista endocrinóloga del Hospital San José de Bogotá.

Sin embargo, es importante hacer énfasis en que la terapia farmacológica por sí sola no funciona. De hecho, si no se acompaña con un tratamiento integral que incluya alimentación saludable, actividad física y terapia emocional, una vez se deje de tomar el medicamento es probable que el peso se recupere. “El uso de fármacos es el complemento de un terapia integral o la alternativa a la cirugía en personas con un grado avanzado de obesidad”, dice Ariana Sierra.

Pregúntele al médico

Es la indicación más importante que debe seguir. Cuando esté con él realice las siguientes preguntas: ¿Soy candidato para usar medicamentos para el control del peso?, según mi situación, ¿cuál es el medicamento adecuado para mí?, ¿cuáles son las expectativas con esta terapia?, ¿a qué riesgos me enfrento?, ¿durante cuánto tiempo tomaré estos medicamentos?, ¿cómo acompaño la terapia farmacológica para tener mejores resultados?

Recuerde que cada tratamiento debe ser individualizado. Por eso, esta consulta detallada le ayudará a entender más a profundidad su enfermedad y las opciones que tiene para mejorar su calidad de vida.