El problema de visión más común es la miopía. Sin embargo, algunos niños tienen otras formas de error refractivo como la hipermetropía y el astigmatismo. Los problemas de enfoque, seguimiento y coordinación ocular también pueden afectar el rendimiento escolar y deportivo pues se ha estimado que hasta el 80% de lo que aprende un niño ocurre a través de sus ojos.

Los padres también deben estar atentos a dificultades de aprendizaje que exhiben comportamientos específicos de hiperactividad y distracción. “A menudo, estas señales se le atribuyen al Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), sin embargo, los problemas de visión no detectados y no tratados pueden provocar algunos de los mismos signos y síntomas comúnmente atribuidos al TDAH”, explicó Chacón.

Ahora bien, el uso de pantallas electrónicas como computadores, celulares o tablets no es recomendable en menores de tres años, y no debe exceder una hora diaria de uso hasta los 12 años, pues según Chacón, “se sobreestimula la visión cercana de los niños y ello afecta el desarrollo visual y el funcionamiento correcto de los ojos, lo que ocasiona problemas de enfoque y mayor probabilidad de tener problemas visuales como la  miopía  en un futuro cercano”.

Los lentes oftálmicos o lentes de contacto pueden proporcionar corrección para muchos problemas de visión, aunque también, puede ser necesario un programa de terapia visual. Tenga en cuenta que en el mercado encuentra varias alternativas para la revisión de los ojos aplicable a varias edades, lo más importante es que haga al niño parte del proceso para que se adapte más fácilmente a sus gafas, invítelo a seleccionar su montura y  cerciórese que sean totalmente funcionales y cómodas. Debido a que la visión puede cambiar con frecuencia en el transcurso de la edad escolar, es importante examinar la vista y los ojos regularmente.